Puntos clave de la noticia:
- El Puell Multiple 30DMA de Bitcoin cayó a 0.74, señalando que los mineros se acercan a la zona de estrés económico.
- El Price-to-Miner-Revenue Multiple retrocedió de 160 a 80, mientras que el precio bajó un 21% desde el último Difficulty Bottom.
- Ninguna de las tres métricas ha alcanzado los niveles de capitulación extrema registrados en los ciclos bajistas de 2018 y 2022.
Tres métricas clave de la economía minera apuntan simultáneamente a una presión en ascenso sobre los mineros de Bitcoin. El Puell Multiple 30DMA cayó a 0.74, el Price-to-Miner-Revenue Multiple retrocedió desde su pico de 160 hasta 80, y el precio de BTC acumula una caída del 21% desde el último Difficulty Bottom. El reporte fue publicado por el analista onchain Axel Adler Jr. en su plataforma Adler Insight.
Mineros de Bitcoin en la Zona Roja: ¿Cuánto Falta para la Capitulación?
El Puell Multiple refleja la relación entre los ingresos diarios de los mineros y su promedio anual de 365 días. Valores por debajo de 1.0 indican que la facturación actual está por debajo de la norma histórica. En los últimos diez días de mayo, el indicador cayó de 0.83 a 0.74, mientras que el valor crudo llegó incluso a 0.58, lo que refleja una compresión brusca de los ingresos diarios. En el pico del ciclo, cuando BTC cotizaba por encima de los $120.000, el 30DMA alcanzó 1.33. Sin embargo, en el fondo del ciclo 2022 el indicador tocó los 0.45, y en diciembre de 2018 descendió hasta 0.33. El nivel actual indica estrés, pero no capitulación.

La dirección de este movimiento es tan relevante como el valor absoluto: el 30DMA lleva dos semanas de descenso continuo. De mantenerse ese ritmo, la zona de 0.50, umbral en el que comenzaron los apagados masivos de equipos en 2022, podría alcanzarse hacia fines de junio.
El Price-to-Miner-Revenue Multiple complementa el diagnóstico de Adler Jr. Al situarse en 80, el nivel coincide con el rango de noviembre de 2021, cuando el mercado ya había superado la euforia pero aún no había ingresado en subvaluación. En el fondo de 2022 llegó a 33, y en febrero de 2019 tocó los 15. Para que la métrica emita una señal de piso estructural, se requeriría un descenso hacia la franja de 40 a 50, lo que implicaría una caída adicional de Bitcoin o un período prolongado de ingresos débiles para los mineros.

Una Señal Clave que el Mercado Todavía no Envió
El indicador de Miner Capitulation es crucial: la caída del 21% desde el último Difficulty Bottom ya superó el umbral del -15% marcado en el gráfico como zona de alerta. No obstante, el peor registro de 2022 llegó al -39%. Si el precio de Bitcoin continúa cayendo sin un ajuste ascendente en la dificultad, la presión podría profundizarse hasta el rango de -30%, nivel históricamente asociado a ventas forzadas y cierres de equipos.
Las tres métricas esbozan un escenario coherente: compresión de ingresos, reducción del premio especulativo y presión operativa en zona roja. Pero ninguna ha llegado a los valores que históricamente marcaron los mínimos finales de los ciclos bajistas de Bitcoin de 2018 y 2022. La clave, según Adler, es si el Puell 30DMA sostendrá el nivel de 0.50 o si el mercado pasará a un modo de supervivencia.





