Puntos clave de la noticia:
- El token NIGHT de Midnight cayó un 31% tras el robo de 290 millones de tokens mediante un exploit en el bridge de Wanchain.
- Aunque el token rebotó, cotiza un 5% a la baja, a unos $0.02044 por unidad y con una capitalización de casi $340 millones.
- Charles Hoskinson usó el incidente para abogar por el reemplazo de la infraestructura de bridges heredada por sistemas de pruebas de conocimiento cero.
El token NIGHT protagonizó una recuperación abrupta después de desplomarse a un mínimo histórico el último lunes. El detonante fue un exploit en el bridge de Wanchain que opera sobre el corredor Binance-Cardano, a través del cual un atacante robó 290 millones de tokens y los volcó al mercado de forma inmediata, hundiendo el precio cerca de un 31%. En las siguientes 24 horas, el token rebotó casi un 19% y volvió a ceder un 5% a la baja, cotizando ahora en torno a $0.02044.
Charles Hoskinson, cofundador de Cardano y figura detrás de Midnight, respondió con rapidez a la cobertura mediática que se centró exclusivamente en la caída. «Mágicamente, olvidan mencionar el rebote«, publicó en X. En una entrevista, Hoskinson calificó el hackeo como un «caso de los lunes«, aunque reconoció su relevancia.
Magically, they forget to mention the rebound. Cryptomedia is scum of the earth. Careful where you get your news and narrative from https://t.co/6i1m26HUQJ pic.twitter.com/jS6gqi9RIU
— Charles Hoskinson (@IOHK_Charles) July 22, 2026
«Todo el software está bajo un asalto enorme», afirmó, y atribuyó el aumento de vulnerabilidades en el kernel de Linux al uso de inteligencia artificial para descubrir exploits. Fue categórico sobre los límites de cualquier sistema, incluso los mejor construidos: «Es como ser 90% resistente a una enfermedad mortal. Si estás lo suficientemente expuesto, eventualmente la contraés igual».

NIGHT Pone en Evidencia el Problema de los Bridges Heredados
Los ataques a bridges de interoperabilidad se convirtieron en uno de los vectores más costosos y persistentes en la historia de las criptomonedas. Los exploits a Ronin, Wormhole y Nomad derivaron colectivamente en la pérdida de más de $1.500 millones, y todos compartieron una vulnerabilidad estructural: dependen de contratos inteligentes o configuraciones multisig para facilitar transferencias entre cadenas, puntos de falla que los atacantes han aprendido a aprovechar con precisión casi quirúrgica.
Hoskinson argumentó que los sistemas de conocimiento cero, como el que sustenta Midnight, están diseñados para eliminar esa dependencia de confianza por completo. En lugar de operadores de bridge o multisigs, estos sistemas utilizan pruebas criptográficas que validan las transferencias sin exponer puntos de control centralizados. El incidente, según el ejecutivo, no debería leerse solo como una crisis puntual sino como una señal de que la industria necesita abandonar la infraestructura de bridges heredada y avanzar hacia arquitecturas verificables desde su base.





