Puntos clave de la noticia:
- Qivalis creció a 37 instituciones financieras en 15 países europeos después de que 25 prestamistas adicionales se sumaran a la iniciativa bancaria de stablecoin en euros.
- El proyecto busca lanzar una stablecoin en euros compatible con MiCA en la segunda mitad de 2026 y tramita una licencia EMI neerlandesa.
- Los tokens respaldados por dólares aún representan cerca de 99% del mercado stablecoin, mientras Qivalis busca reforzar liquidación en euros.
Qivalis ganó impulso después de que 25 prestamistas adicionales se unieran a la iniciativa de stablecoin respaldada por bancos europeos, elevando la participación a 37 instituciones financieras en 15 países. El grupo desarrolla una stablecoin regulada en euros para lanzarla más adelante este año, posicionando el proyecto como respuesta al dominio abrumador de los tokens respaldados por dólares. Entre los nuevos miembros figuran ABN AMRO, Rabobank, Intesa Sanpaolo, Nordea, Erste Group y National Bank of Greece. Para la banca europea, la expansión convierte una estrategia defensiva de moneda en infraestructura compartida, con la liquidación en stablecoins presentada como un tema de competitividad para pagos digitales y finanzas tokenizadas.
El impulso de la stablecoin en euros apunta al dominio del dólar
El momento importa porque las stablecoins funcionan cada vez más como activos de liquidación para trading, pagos y valores tokenizados basados en blockchain. Los tokens respaldados por dólares todavía representan cerca de 99% del mercado global de stablecoins, mientras el sector total está valorado cerca de $318.000 millones. USDT de Tether y USDC de Circle representan juntos más de 80% de ese total. En ese contexto, Qivalis intenta dar al euro un rol on-chain creíble, no creando otro token especulativo, sino organizando bancos licenciados alrededor de un instrumento de pago conforme antes de que la adopción institucional acelere.

La ruta regulatoria del proyecto es central para su propuesta. Qivalis planea lanzar la stablecoin respaldada por euros en la segunda mitad de 2026 bajo el marco Markets in Crypto-Assets de la Unión Europea, y busca una licencia de entidad de dinero electrónico del banco central neerlandés. Ese enfoque da al esfuerzo una postura distinta frente a la emisión offshore de stablecoins. El cumplimiento con MiCA es el diferenciador comercial, porque bancos, gestores y tesorerías corporativas necesitan instrumentos capaces de superar revisión legal, análisis de contraparte e integración operativa antes de mover saldos significativos.
La ambición también refleja un debate más amplio sobre autonomía estratégica. El presidente de Qivalis, Howard Davies, dijo que esta infraestructura es esencial si Europa quiere competir en la economía digital global mientras preserva autonomía estratégica. S&P Global Ratings proyectó que el mercado de stablecoins en euros podría crecer desde unos 770 millones de euros, o $895 millones, hasta 1,1 billones de euros para 2030. La previsión es llamativa, pero la adopción sigue incierta. La próxima prueba es si la membresía se convierte en uso, porque 37 bancos pueden construir legitimidad, pero solo las transacciones demostrarán ajuste de mercado.





