Puntos clave de la noticia:
- Republicanos del Comité Bancario del Senado publicaron un borrador del CLARITY Act antes del markup del jueves, con disposiciones que podrían eximir a Bitcoin y Ethereum de la ley de valores.
- Una fecha de corte ETF del 1 de enero de 2026, el lenguaje de sentencias judiciales de la Sección 105 y un proceso de certificación de 60 días limitarían la jurisdicción de la SEC.
- El borrador sigue negociaciones sobre rendimientos en stablecoins y protecciones para desarrolladores, pero la aprobación en comité aún no garantizaría su paso completo por el Senado.
Los republicanos del Comité Bancario del Senado publicaron un borrador del CLARITY Act antes del markup del jueves, colocando a Bitcoin y Ethereum en el centro del debate más importante sobre estructura de mercado cripto en EE. UU. en varios meses. El borrador podría eximir permanentemente a ambos activos de la ley federal de valores mediante disposiciones vinculadas a productos cotizados spot y fallos judiciales previos. Bitcoin y Ethereum reciben la exclusión más clara, pero lo sorprendente es cuán agresivamente el texto reduce el margen de la SEC para volver a cuestionar activos principales más adelante. Para una industria agotada por la incertidumbre regulatoria basada en enforcement, eso es poderoso, aunque todavía no está políticamente resuelto.
El borrador del CLARITY Act reduce el alcance de la SEC
El mecanismo más importante es una fecha de corte del 1 de enero de 2026 para tokens que hayan servido como activo principal de productos cotizados spot listados en EE. UU. Como Bitcoin y Ethereum ya tenían ETFs spot operando para entonces, la SEC quedaría impedida de clasificarlos como valores bajo esa cláusula. El estatus de ETF se convierte en un escudo legal, lo que representa un atajo de política pública notable. La Sección 105 añade otra protección al impedir que la SEC trate un activo digital como valor si una sentencia judicial no apelable ya había determinado lo contrario antes de la entrada en vigor de la ley.

La Sección 102 va más lejos al crear un proceso de certificación para emisores de tokens. Estos podrían presentar evidencia ante la SEC de que un token no es un valor, y la solicitud tendría efecto legal si la agencia no objeta dentro de 60 días. El silencio podría convertirse en legitimidad regulatoria, un marco que podría acelerar lanzamientos, pero que también plantea preguntas obvias sobre protección al inversionista. La tensión es incómoda: cripto quiere reglas previsibles, pero un plazo corto de revisión podría permitir que activos en zonas grises se beneficien de demoras administrativas en lugar de un escrutinio completo.
La política sigue sin estar cerrada. Tim Scott, Cynthia Lummis y Thom Tillis publicaron conjuntamente el texto tras meses de negociación bipartidista, incluyendo un compromiso de último minuto sobre rendimientos en stablecoins y protecciones para desarrolladores. El proyecto se había estancado en enero después de que Coinbase retirara su apoyo por restricciones sobre rendimientos, antes de que Tillis y Angela Alsobrooks ayudaran a negociar un acuerdo. El markup del jueves es solo la siguiente puerta, porque la aprobación en comité no garantizaría el avance en el pleno del Senado. El borrador ofrece a la industria límites más claros que esfuerzos anteriores, pero también obliga a los legisladores a decidir si la madurez del mercado, el historial judicial y la falta de respuesta de la SEC deben definir el perímetro legal cripto. Ese equilibrio podría determinar la durabilidad del proyecto más allá de la votación del comité esta semana.




