Puntos Clave de la Noticia:
- La Agencia Nacional de Policía de Japón y el FBI confirmaron la infección de más de 30.000 dispositivos y la sustracción de credenciales de 7.000 billeteras en más de 100 países.
- Las direcciones bajo control de los atacantes recibieron al menos 1.700 millones de yenes (aproximadamente 10,71 millones de dólares) entre diciembre de 2025 y julio de 2026.
- Las fuerzas de seguridad desmantelaron en Japón la primera «granja de portátiles» operativa vinculada al esquema de suplantación de identidad para personal técnico de Corea del Norte.
Más de 7.000 billeteras criptos atacadas fue el saldo que dejó un despliegue de ciberespionaje coordinado desde Corea del Norte, tras vulnerar decenas de miles de terminales corporativos y personales. La Agencia Nacional de Policía de Japón (NPA) y el Buró Federal de Investigaciones de Estados Unidos (FBI) confirmaron la información este viernes 18 de septiembre.
El informe oficial atribuye la ofensiva al grupo identificado como WaterPlum, catalogado también en reportes de inteligencia como Contagious Interview. La investigación técnica vincula de forma directa las operaciones con el Buró 313, una dependencia adscrita al Departamento de la Industria Militar del Partido de los Trabajadores de Corea.
Los actores de amenazas utilizaron ofertas laborales falsas dirigidas a ingenieros de software y especialistas en blockchains. Mediante procesos de selección fraudulentos, los atacantes convencieron a los candidatos de descargar paquetes NPM manipulados y programas con código malicioso bajo la apariencia de pruebas técnicas de programación o parches para videoconferencias.
Una vez ejecutado el archivo malicioso, el programa habilitaba puertas traseras persistentes en los equipos objetivo. Este acceso remoto permitía extraer credenciales de navegadores web, registros de pulsaciones de teclado, capturas de pantalla, claves privadas, frases semilla de recuperación y documentos oficiales de identidad como pasaportes o licencias de conducir.
Esquema técnico y desmantelamiento de infraestructura operativa
Los registros periciales señalan que las billeteras receptoras administradas por la organización captaron fondos valorados en 1.700 millones de yenes durante el periodo activo documentado. Esta cifra equivale a una pérdida media aproximada de 1.500 dólares por dirección afectada, un patrón que, según el análisis policial, evidencia un barrido masivo de tenedores minoristas en lugar de un ataque dirigido exclusivamente a grandes depositantes corporativos.
De forma simultánea, las autoridades japonesas intervinieron la primera “granja de portátiles” detectada en su territorio nacional para este tipo de entramados. En estas instalaciones, colaboradores locales mantenían ordenadores conectados en viviendas particulares para permitir el control teledirigido desde el extranjero y enmascarar las ubicaciones geográficas reales de los atacantes.
La documentación judicial indica que parte de las remuneraciones obtenidas de forma ilícita ingresaba inicialmente en cuentas bancarias de residentes en Japón antes de ser convertidas a stablecoins y activos digitales transferidos hacia jurisdicciones offshore.
El reporte conjunto presentado por Japón, Estados Unidos, Alemania y Australia destaca que la investigación permanece abierta a la espera de nuevas identificaciones patrimoniales y acciones de bloqueo de fondos en las próximas sesiones de cooperación judicial internacional.




