La capacidad de Tether para congelar direcciones que contienen USDT no constituye una vulnerabilidad ni una excepción operativa. Es una característica fundamental del diseño del contrato inteligente, integrada en el protocolo desde su despliegue inicial.
Comprender este mecanismo en su totalidad técnica y operativa resulta esencial para cualquier participante del ecosistema cripto que maneje este stablecoin, desde mesas OTC hasta protocolos DeFi y usuarios individuales.
La tríada de funciones: congelar, descongelar, destruir
El mecanismo de control de Tether sobre sus tokens se materializa en tres funciones exclusivas del contrato inteligente, accesibles únicamente desde la multisig wallet propietaria de Tether Ltd.. Estas funciones operan sobre un mapping almacenado en el estado del contrato que registra las direcciones incluidas en la lista negra.
addBlackList(address) : la función que activa la congelación. Al invocarla sobre una dirección objetivo, el contrato establece un flag on-chain que inhibe cualquier transferencia saliente desde esa dirección.
Las transferencias entrantes siguen siendo técnicamente posibles, pero los fondos quedan atrapados en la dirección congelada, sin posibilidad de ser movilizados.
removeBlackList(address) : la función de descongelación, que elimina el flag y restaura la transferibilidad de los tokens. Su uso es excepcional: los datos indican que solo aproximadamente el 3,6% de las direcciones incluidas en la lista negra son eventualmente descongeladas.
destroyBlackFunds(address) : la función más radical del conjunto. Solo puede invocarse sobre direcciones previamente incluidas en la lista negra. Su ejecución quema permanentemente el saldo de USDT en la dirección objetivo, reduciendo la oferta total del token en esa cadena.

Los tokens destruidos son irrecuperables en la dirección de origen. Sin embargo, en la práctica operativa de Tether, la destrucción suele ir acompañada de una remint (reacuñación) del mismo monto hacia una dirección designada por una corte o hacia la víctima de un fraude. Esta práctica convierte una pérdida aparente en una transferencia forzada de valor mediada por Tether.
El volumen de destrucción no es marginal. En 2025, Tether destruyó aproximadamente $698 millones en USDT, equivalentes al 55,6% del total congelado durante ese año ($1.260 millones).
El proceso de múltiples firmas y la «ventana de congelación»
La ejecución de cualquiera de estas funciones no ocurre de forma instantánea. El contrato de USDT en Ethereum y en Tron está controlado por una multisignature wallet. En Ethereum, se requieren 3 confirmaciones; en Tron, 2.
El proceso opera en tres etapas:
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Un firmante presenta una propuesta mediante
submitTransaction()al contrato multisig. -
Los otros firmantes confirman mediante
confirmTransaction(). -
Una vez alcanzado el umbral, la propuesta se ejecuta y la función
addBlackList()se dispara.
El punto crítico es que la etapa 1 es pública. Cualquier entidad que monitoree el contrato multisig puede observar en tiempo real qué dirección está a punto de ser congelada. El intervalo entre la propuesta y la ejecución constituye lo que BlockSec denomina «freeze gap» (brecha de congelación) .
Los datos agregados sobre 8.293 propuestas de congelación ejecutadas entre 2017 y febrero de 2026 revelan una demora mediana de aproximadamente 5,1 horas en Ethereum y 2,6 horas en Tron.
Solo el 21,8% de las congelaciones en Ethereum y el 33,3% en Tron se ejecutan en menos de una hora. En el extremo opuesto, el 24,6% de las congelaciones en Ethereum y el 20,8% en Tron toman más de un día.
BlockSec estima que más de $215,5 millones en USDT han escapado de la congelación desde 2017, aprovechando esta ventana. Al menos 60 direcciones vaciaron completamente sus tenencias entre la propuesta y la ejecución.
El caso documentado ocurrió en julio de 2026, cuando OFAC sancionó cuatro wallets en Tron con más de $165 millones: Tether congeló $131 millones, pero aproximadamente $34 millones ya habían sido retirados.
Marco normativo y casos de aplicación
Tether colabora con más de 340 agencias de aplicación de la ley en 65 países. Las congelaciones se desencadenan por cuatro vías principales:
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Solicitudes de agencias de ley: nacionales o internacionales, a menudo antes del inicio de procedimientos judiciales formales.
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Cumplimiento de sanciones: desde diciembre de 2023, Tether mantiene una política de congelación de wallets asociadas a la OFAC SDN List.
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Inteligencia blockchain proactiva: análisis on-chain sin solicitud previa de autoridades.
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Restricciones a nivel de exchange: exchanges centralizados que restringen acceso a USDT por referencias de autoridades.
En abril de 2026, Tether coordinó la congelación de más de $344 millones en dos direcciones en colaboración con OFAC. En un período de 30 días en 2026, la compañía congeló más de $514 millones en 370 direcciones. A julio de 2026, el total acumulado de direcciones incluidas en la lista negra asciende a 9.597, con un valor congelado de $5.690 millones.
El caso Rukthammachalern & Kasamvilas v. Tether
El 30 de octubre de 2025, Tether incluyó en la lista negra 10 direcciones en Ethereum que contenían 42.417.785,62 USDT. La orden de incautación judicial no llegó hasta el 19 de febrero de 2026, casi cuatro meses después.
Los demandantes, dos empresarios tailandeses, alegan que Tether actuó únicamente con base en una solicitud informal de un agente del Servicio de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), sin orden judicial, citación o mandato judicial vigente.
El caso, presentado en el Tribunal de Distrito Sur de Nueva York el 31 de agosto de 2026, plantea una cuestión jurídica central: ¿puede un emisor privado congelar activos basándose en solicitudes informales de agencias de ley?
La Sección 2(16) de la GENIUS Act define una «orden legal» (lawful order) como aquella emitida por un tribunal competente o una agencia federal autorizada.
La sección 4(a)(6)(B) de la misma ley exige a los emisores la capacidad de cumplir con órdenes legales, pero no les otorga explícitamente la autoridad para actuar como brazo de la ley en ausencia de una.
Si el tribunal determina que las solicitudes informales no cumplen con el umbral de «orden legal», el modelo actual de congelaciones «cooperativas» podría enfrentar obstáculos regulatorios significativos.
Implicaciones para el sector
La arquitectura de control de Tether genera tres tensiones estructurales para el ecosistema cripto:
- Primera: la centralización del poder de congelación. Tether emite tokens en redes descentralizadas y sin permisos, pero se espera que cumpla con las mismas obligaciones de cumplimiento que las instituciones financieras tradicionales. El poder de congelación está centralizado —solo Tether puede ejecutarlo— pero el mecanismo de ejecución está sujeto a las reglas de consenso descentralizadas de las redes subyacentes.
- Segunda: la exposición de los participantes secundarios. Los demandantes en el caso Rukthammachalern enfatizan que no tenían una relación directa con Tether, habiendo adquirido los tokens a través de transacciones en el mercado secundario. Esto implica que cualquier tenedor de USDT, independientemente de cómo haya adquirido los tokens, está expuesto a la capacidad de congelación de Tether sin los mecanismos de debido proceso que caracterizan a las relaciones contractuales directas.
- Tercera: la dinámica de la «ventana de congelación» como vector de explotación. La demora inherente al proceso multisig crea un incentivo para el monitoreo automatizado de las propuestas de congelación. Los datos muestran que las transferencias desde direcciones objetivo comienzan en promedio 14 minutos después de que se presenta una propuesta de congelación, lo que indica un seguimiento en tiempo real del contrato multisig de Tether. Un paper de arXiv de marzo de 2026 describe cómo las llamadas a la lista negra, al operar como transacciones blockchain estándar, son susceptibles de front-running y ataques MEV.
El caso Rukthammachalern & Kasamvilas v. Tether determinará si el modelo «emisor como guardián» (issuer-as-gatekeeper) permanece como una herramienta flexible para las agencias de ley o se convierte en un proceso estrictamente definido y autorizado por tribunales. La interpretación judicial de los términos de la GENIUS Act definirá los límites operativos de este mecanismo.
La implicación es clara: el USDT no es un activo neutral en la red. Su contrato inteligente incorpora un conjunto de funciones de control que permiten a su emisor intervenir sobre cualquier dirección en cualquier momento. La transparencia del proceso —cada congelación emite un evento público on-chain— no elimina la asimetría de poder subyacente.
La capacidad técnica de congelar, destruir y reacuñar tokens convierte a Tether en un actor con poder de veto sobre la liquidez de sus propios usuarios, una característica que el mercado ha asumido pero que los marcos regulatorios están comenzando a definir con mayor precisión.





