Puntos clave de la noticia:
- Una propuesta presentada por seis investigadores de Ethereum plantea quemar progresivamente las recompensas de validadores a medida que el ETH stakeado crece.
- El mecanismo llevaría la emisión neta a cero cuando el staking alcance unos 60,25 millones de ETH, equivalente a cerca de la mitad del supply total.
- La propuesta llegó días antes del plazo del 6 de agosto para ser considerada en Hegotá, la próxima actualización de Ethereum, y lidia con una fuerte resistencia del ecosistema DeFi.
Ethereum podría transformar radicalmente su política monetaria si prospera una propuesta firmada por seis investigadores de la red, entre ellos Justin Drake, de la Ethereum Foundation.
El borrador, catalogado como EIP-8361, contempla quemar una porción creciente de las recompensas que reciben los validadores a medida que aumenta la cantidad de ETH stakeado, hasta eliminar por completo la emisión neta cuando el staking alcance los 60,25 millones de ETH, cifra equivalente a aproximadamente la mitad del supply total. Al tipo de cambio actual, ese umbral ronda los $112.000 millones.
El mecanismo opera cada 6,4 minutos, al cierre de cada epoch: en lugar de pagar la totalidad de la recompensa generada, una fracción se destruye permanentemente. Esa fracción crece de forma lineal hasta llegar al 100% cuando el staking toca el punto de saturación. Los validadores conservan todas las tarifas de transacción y los tips que obtienen al construir bloques; solo el Ethereum recién creado queda sujeto a la quema. La transición está diseñada para extenderse durante 18 meses, fijando un período previo de seis meses mientras se despliega la actualización, lo que da a los participantes cerca de dos años para adaptarse.
El Staking Sin Techo y Sus Consecuencias sobre Ethereum
Detrás de la propuesta hay un diagnóstico puntual: el esquema actual nunca deja de incentivar el staking. Incluso si todo el ETH existente estuviera stakeado, el rendimiento seguiría rondando el 1,5%, lo que genera un incentivo permanente de acumulación. Jérôme de Tychey, uno de los autores del proyecto, estipula más de 70 millones de ETH stakeados para enero de 2028 si no se interviene. Hoy hay unos 41 millones de ETH en staking, cerca del 34% del supply, y hay otros 2,5 millones en cola de activación.
La recepción en el ecosistema fue áspera. Stani Kulechov, CEO de Aave Labs, advirtió que llevar las recompensas a cero haría inviables la mayoría de las estrategias de préstamo con ETH. Mike Silagadze, fundador de ether.fi, cuestionó tanto el fondo como la forma, señalando que la propuesta se conoció con apenas 48 horas para comentarios y que beneficiaría a grandes entidades centralizadas en detrimento de los stakers individuales. Silagadze advirtió además que la medida podría devolver decenas de miles de millones de dólares en ETH al mercado.
La propuesta se presentó días antes del plazo del 6 de agosto para ser incluida en Hegotá, la próxima actualización de Ethereum prevista para el segundo semestre de 2026. Con apenas unas 300 líneas de implementación y sin consenso entre validadores y stakers, los analistas consideran más probable que quede postergada para un fork posterior.




