Puntos Clave de la Noticia
- Paul Grewal, CLO de Coinbase, condiciona el apoyo a la Ley CLARITY a la inclusión de recompensas cripto, rechazando las restricciones actuales propuestas por el Senado.
- Un informe de la Casa Blanca señala que prohibir rendimientos en stablecoins solo aumentaría el crédito bancario un 0.02%, desmintiendo los temores de fuga de depósitos.
- Con ingresos por stablecoins representando el 19% de las ganancias de Coinbase en 2025, el futuro de la normativa es financieramente crítico para el sector.
Paul Grewal, Director Legal de Coinbase, dio un ultimátum a los legisladores estadounidenses, les dijo que deben respaldar las recompensas en criptoactivos o abandonar la CLARITY Act. Esta intervención pública surge en un momento crítico donde se negocian los rendimientos de las stablecoins en el Senado.
You can’t be for CLARITY and against rewards. It’s one or the other. Time to choose.
— Paul Grewal (@iampaulgrewal) April 21, 2026
La postura de Grewal responde al borrador presentado por los senadores Thom Tillis y Angela Alsobrooks, que busca prohibir los rendimientos pasivos en saldos de stablecoins. Actualmente, la industria defiende que limitar estas ganancias afectaría la competitividad del ecosistema digital frente a la banca tradicional.
Desde una perspectiva técnica, el impacto financiero es masivo, considerando que los ingresos vinculados a stablecoins generaron casi la quinta parte de la facturación de Coinbase el año pasado. El mercado es cauteloso al observar cómo el lobby bancario presiona para evitar una fuga masiva de capital desde cuentas de ahorro tradicionales.

Desafíos legislativos y el impacto en el mercado
Por otro lado, Grewal echó por tierra los argumentos sobre la inestabilidad bancaria, los calificó como teorías sin sustento empírico verificable. El sector cripto utiliza datos del Consejo de Asesores Económicos para demostrar que la coexistencia de ambos sistemas no pone en riesgo la liquidez bancaria.
En consecuencia, el debate se polarizó entre quienes exigen una regulación restrictiva y quienes ven en las recompensas por actividad una base mínima irrenunciable. Los defensores del software y las transferencias digitales consideran que prohibir estos incentivos estancará la innovación tecnológica en el país.
A medida que avanzan las sesiones, la urgencia crece debido a las advertencias de figuras como Cynthia Lummis, quien tiene miedo que el proyecto se aplace por años. Si la propuesta no logra un consenso rápido, el ciclo legislativo de 2026 podría cerrar sin una estructura clara para los activos digitales.
Adicionalmente, la retirada del proyecto de la agenda del Comité Bancario del pasado 20 de abril encendió las alarmas sobre un posible estancamiento prolongado. Los actores del mercado temen que la falta de claridad regulatoria impulse a las empresas a buscar jurisdicciones más amigables fuera de Estados Unidos.
No obstante, la firmeza de Coinbase busca forzar una decisión política que defina el rol de las stablecoins como herramientas de pago con beneficios tangibles. El enfrentamiento con las instituciones financieras tradicionales marcará el tono de las próximas audiencias en Washington.
El destino de la Ley CLARITY depende de si el Senado acepta las recompensas basadas en actividad como un punto medio aceptable. De no aceptarse, el apoyo de la industria cripto se esfumará, dejando la normativa en un limbo legal que podría durar hasta la próxima década.




