Puntos clave de la noticia:
- Bitcoin mantuvo su rango entre $61.300 y $64.700 pese a la mayor venta en la historia de Strategy, las tensiones en Medio Oriente y divisiones en la Fed.
- Los ETF de Bitcoin al contado en EE.UU. registraron $197,4 millones en entradas netas, la primera semana positiva tras una mala racha, liderada por IBIT.
- El precio realizado agregado cerca de $54.000 actúa como piso estructural, mientras que $72.200 funciona como resistencia inmediata para tenedores de corto plazo.
Bitcoin resistió una semana de presión cruzada sin ceder su rango operativo. Entre el 7 y el 13 de julio de 2026, BTC se mantuvo dentro de un corredor de $3.400, oscilando entre $61.300 y $64.700, a pesar de la confluencia de tres factores adversos: la mayor venta registrada en la historia de Strategy, la reanudación de conflictos en Medio Oriente y las divisiones internas en la Reserva Federal de Estados Unidos respecto al rumbo de la política monetaria.
Bitcoin Bajo Presión, Pero Con Piso Estructural
Los ETF de Bitcoin al contado en EE.UU. registraron $197,4 millones en entradas netas, lo que representó la primera semana positiva tras una mala racha. El fondo IBIT de BlackRock lideró los flujos, aunque la tendencia a 30 días sigue mostrando un mercado en contracción y la demanda institucional aún no encontró su piso.

En términos de costo base, el precio realizado agregado cercano a los $54.000 opera como un soporte estructural crucial, mientras que el precio realizado de los tenedores de corto plazo, ubicado cerca de $72.200, representa la resistencia inmediata más crítica.
La Macro Será Clave para el Rumbo de Julio
La economía estadounidense comenzó al segundo semestre de 2026 con crecimiento sostenido pero condicionado por inflación persistente, tasas restrictivas e incertidumbre geopolítica. La caída en los precios del petróleo alivió el impacto energético inmediato y le dio margen a la Fed para mantener las tasas sin necesidad de un nuevo ajuste.
La inversión en inteligencia artificial, el gasto del consumidor y un mercado laboral estable sostienen la actividad económica, con una proyección de crecimiento anual cercana al 2%. A nivel global, los bancos centrales redirigen la atención desde el shock energético temporal hacia la inflación doméstica, el crecimiento y los riesgos cambiarios.
Con el dato de inflación de junio previsto para el 14 de julio y las negociaciones sobre el Estrecho de Ormuz sin resolución, Bitcoin se muestra como un activo con alta dependencia macroeconómica, donde la fortaleza estacional de julio queda supeditada a los datos entrantes.





