Puntos clave de la noticia:
- La Fundación Solana presentó SGPs, un marco de gobernanza a nivel de protocolo que permite a validadores presentar propuestas centrales y votar onchain, con poder ligado al SOL delegado.
- Los validadores necesitan mínimo 100.000 SOL delegados para abrir propuestas, y se requiere 15% de respaldo del stake activo antes de una votación.
- Los delegadores pueden anular el voto del validador; los SIMDs siguen como vía técnica para mejoras y revisiones.
La Fundación Solana presentó un marco de gobernanza a nivel de protocolo para Solana, dando a la red una vía más formal para proponer y votar decisiones relevantes. El sistema, llamado Solana Governance Proposals, o SGPs, permite a los validadores presentar propuestas centrales y votar onchain, con poder de voto ligado al SOL delegado. Suena administrativo, pero el cambio pesa: Solana está convirtiendo la señalización del ecosistema en un proceso de gobernanza definido, en lugar de dejar las decisiones direccionales a una coordinación flexible entre colaboradores, validadores y equipos técnicos.
1/ Solana onchain governance is live🗳️
Validators can now propose, support, and decide core protocol decisions via Solana Governance Proposals (SGPs)
These are fully onchain, stake-weighted, and verified by Merkle proof 👇 pic.twitter.com/9Lpskle5L6
— Solana Foundation (@SolanaFndn) July 1, 2026
El voto ponderado por stake se vuelve la nueva capa de coordinación
Los validadores con al menos 100.000 SOL delegados pueden abrir una SGP, mientras que una propuesta debe recibir apoyos de validadores que representen al menos 15% del SOL activamente en staking antes de una votación formal onchain. El umbral busca filtrar propuestas de baja calidad antes de que la red les dedique atención. Los delegadores también obtienen una salvedad importante: si no están de acuerdo con el voto de su validador, pueden emitir su propio voto para esa propuesta. En la práctica, el stake delegado se convierte en infraestructura de participación, no solo en peso de seguridad pasivo.

El marco separa las señales de gobernanza de la implementación técnica, quizá el detalle más revelador del diseño. Según el repositorio del proyecto, una SGP captura una decisión direccional ponderada por stake y registra lo que quiere la comunidad, pero no se centra estrictamente en cómo construir la función. Los Solana Improvement Documents, o SIMDs, más pequeños, siguen siendo el canal para mejoras técnicas del protocolo. Esa distinción hace que la gobernanza sea menos un atajo de ingeniería y más una capa de mandato, con el trabajo técnico aún sujeto a documentación y revisión separadas.
El momento es relevante porque Solana ya intenta profesionalizar otras áreas de su infraestructura. En abril, la Fundación presentó STRIDE, un marco de auditoría de seguridad y red de respuesta a incidentes para protocolos basados en Solana, junto con Asymmetric Research. El nuevo sistema añade otra capa institucional sobre cómo evoluciona la cadena. Solana también figura como la segunda blockchain por valor total bloqueado, con $4.920 millones, detrás de los $37.300 millones de Ethereum, y generó recientemente más de $587.000 en comisiones de 24 horas. Para esa escala, el diseño del proceso se está volviendo infraestructura estratégica.





