Puntos Clave de la Noticia:
- Registro regulatorio: Invesco presentó una enmienda ante la Comisión de Bolsa y Valores de Estados Unidos (SEC) para registrar el denominado Invesco Stablecoin Reserves Onchain Fund bajo su estructura existente Short-Term Investments Trust.
- Activos de respaldo: La estrategia de inversión se concentrará de forma exclusiva en instrumentos de alta calidad y corto plazo, tales como bonos del Tesoro de EE. UU., acuerdos de recompra (repos) y equivalentes de efectivo.
- Infraestructura blockchain: La firma tecnológica Superstate actuará como agente de transferencia secundario, facilitando la tokenización de las acciones del fondo dentro de cadenas de bloques públicas que aún no han sido especificadas de forma oficial.
La gestora de activos Invesco busca ingresar formalmente al mercado de reservas de stablecoins tokenizadas mediante el lanzamiento de un nuevo fondo de mercado monetario (MMF) adaptado a las normativas federales vigentes.
Invesco y Superstate impulsan un vehículo institucional de liquidez diaria

La solicitud de registro, presentada formalmente el 24 de junio de 2026, detalla que este vehículo financiero operará bajo la Regla 2a-7 como un fondo monetario gubernamental tradicional, buscando mantener un valor neto de activos (NAV) estable de 1 dólar por acción. Al cierre de su reporte financiero del 31 de mayo de 2026, Invesco administraba un total de $2,45 billones de dólares en activos a nivel global.
Los términos del documento legal enviados a la SEC indican que, este producto financiero está diseñado específicamente para que los emisores de stablecoin resguarden sus colaterales en un entorno regulado, generando rendimientos mientras conservan liquidez inmediata para sus operaciones diarias.
La alianza técnica entre ambas firmas no representa su primer acercamiento en el sector digital. Los registros corporativos correspondientes al mes de marzo indican que Invesco asumió la gestión diaria del portafolio del fondo de bonos del Tesoro tokenizados de Superstate, que administraba cerca de $700 millones de dólares. Dicho producto pasó a llamarse Invesco Short Duration US Government Securities Fund, manteniendo su clave de pizarra USTB y la infraestructura de tokenización provista por Superstate.
Para este nuevo fondo enfocado en stablecoins, las operaciones de registro onchain se efectuarán en redes públicas; el documento oficial detalla los riesgos inherentes a la red Ethereum, omitiendo menciones directas a otros ecosistemas de contratos inteligentes como Solana.
El impacto de la Ley GENIUS en Wall Street
La estructuración de este fondo responde de manera directa a la promulgación de la Ley de Orientación y Establecimiento de Innovación Nacional para Stablecoins de EE. UU. (Ley GENIUS), aprobada por el Congreso el pasado verano de 2025. Los lineamientos estipulados en la ley establecieron el marco federal definitivo que aclara qué tipo de activos líquidos son elegibles para respaldar las monedas digitales vinculadas al dólar.
De acuerdo con el reporte institucional de State Street, las proyecciones globales estiman que el mercado total de emisión de stablecoins podría expandirse hasta un rango de entre 1,9 y 4 billones de dólares para el año 2030, atrayendo el interés de los administradores institucionales de efectivo.
El movimiento estratégico de Invesco se alinea con una tendencia generalizada entre los gigantes bancarios de Wall Street que buscan capturar cuota en este sector de infraestructura digital. La semana pasada, State Street realizó el lanzamiento de su fondo monetario denominado SSCXX, el cual cumple con la Ley GENIUS y está dirigido a emisores de stablecoins.
Datos de archivo confirman que estas iniciativas siguen el camino abierto por firmas de gran envergadura como BlackRock, Morgan Stanley, BNY, JPMorgan y Goldman Sachs. Sin embargo, productos pioneros como BUIDL de BlackRock o BENJI de Franklin Templeton se enfocaron originalmente en la liquidez general, a diferencia de los nuevos MMF que configuran sus canastas de activos exclusivamente para emisores de pagos digitales.
Se proyecta que el nuevo instrumento de Invesco entre en vigor de forma oficial aproximadamente 60 días después de la fecha de su radicación ante las autoridades financieras, estableciendo un hito clave para su despliegue comercial hacia finales de agosto de 2026.
