Puntos clave de la noticia:
- Cuatro organizaciones de fuerzas de seguridad de Estados Unidos advirtieron al DOJ y a la Casa Blanca que la Sección 604 de la Clarity Act podría crear vacíos de supervisión.
- La disposición disputada aclararía que desarrolladores no custodiales no son transmisores de dinero, una protección que críticos dicen podría blindar a facilitadores.
- Los grupos argumentaron que el proyecto podría reducir transparencia y debilitar el marco anti-lavado, mientras defensores lo describen como pro-regulación y pro-cumplimiento.
La Clarity Act enfrenta resistencia de grupos de fuerzas de seguridad de Estados Unidos, complicando lo que se había presentado como un avance de estructura de mercado para activos digitales. Cuatro organizaciones enviaron una carta conjunta al Departamento de Justicia y a la Casa Blanca advirtiendo que la Sección 604 podría crear vacíos de supervisión y dificultar investigaciones de delitos cripto. La preocupación es precisa, pero políticamente explosiva: las protecciones para desarrolladores del proyecto también podrían proteger a facilitadores, dejando a fiscales preocupados por que el movimiento ilícito de activos sea más difícil de rastrear, acusar y probar.
La carta fue firmada por la National District Attorneys Association, la National Association of Assistant United States Attorneys, la International Association of Chiefs of Police y la National Sheriffs’ Association. Los grupos dijeron que no se oponen a quienes simplemente escriben o publican código de software, ni a la innovación responsable. Su objetivo es el lenguaje de exención más amplio, que podría blindar a individuos o entidades cuyas actividades faciliten el movimiento de activos digitales, obstruyan la supervisión o debiliten poderes de cumplimiento. Eso hace que la objeción de las fuerzas de seguridad sea sobre alcance, no un reflejo antitecnológico, una distinción importante mientras los legisladores intentan preservar innovación y responsabilidad.

La Sección 604 se convierte en el punto crítico de supervisión
La disputa se centra en la Sección 604, también conocida como Blockchain Regulatory Certainty Act. La disposición comenzó como un proyecto independiente antes de incorporarse a la Clarity Act, y crearía un safe harbor que aclara que los desarrolladores no custodiales no son transmisores de dinero. Esa protección ha sido buscada durante mucho tiempo por constructores cripto que temen que la infraestructura open-source sea tratada como intermediación financiera. Pero esa misma excepción alarmó a grupos de cumplimiento, porque el diseño no custodial puede difuminar la responsabilidad, especialmente cuando plataformas o servicios ayudan a usuarios a mover activos sin retener directamente fondos de clientes.
La advertencia también llega en medio de críticas más amplias a las salvaguardas de delitos financieros del proyecto. Las organizaciones de fuerzas de seguridad argumentaron que varias disposiciones podrían reducir transparencia, limitar responsabilidad y crear brechas en el marco anti-lavado de dinero. Casi 100 líderes católicos plantearon preocupaciones relacionadas, advirtiendo que el proyecto podría debilitar protecciones usadas para combatir la trata de personas. Los defensores aún respaldan la propuesta. Patrick Witt, principal asesor cripto de la Casa Blanca, ha llamado a la Clarity Act pro-regulación y pro-cumplimiento, argumentando que Estados Unidos debe fijar estándares antes de que otros lo hagan. Por ahora, el camino del proyecto se está convirtiendo en una prueba de precisión regulatoria, mientras legisladores sopesan certeza para desarrolladores frente a alcance investigativo.





