Puntos clave de la noticia:
- Corea del Sur arrestó a cinco personas por el rugpull de CatFi, una memecoin de Solana lanzado en Pump.fun a principios de 2025.
- El caso es la primera aplicación de la Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales a un esquema de rugpull ejecutado en una DEX.
- Los sospechosos obtuvieron ganancias por 400 millones de wones. 256 inversores reportaron pérdidas combinadas por 900 millones de wones.
La Fiscalía del Distrito Sur de Seúl imputó a cinco personas por el rugpull de la memecoin CatFi, basado en Solana, en lo que representa el primer caso de este tipo juzgado bajo la Ley de Protección de Usuarios de Activos Virtuales de Corea del Sur. Dos sospechosos principales fueron detenidos el 11 de mayo, y los tres restantes fueron arrestados el pasado miércoles.
Según el comunicado oficial, los acusados lanzaron CatFi en la plataforma de memecoins Pump.fun a principios de 2025. Tras la emisión del token, desplegaron una red de canales falsos en redes sociales para atraer inversores. El principal sospechoso, identificado con el apellido Park, se presentó públicamente como un influencer independiente bajo el alias «Eth Father» para promocionar el proyecto sin revelar su vinculación con el mismo.
Otro integrante del grupo administraba el canal oficial del token, infló artificialmente el número de seguidores y publicó anuncios de planes de bloqueo de fondos que eran falsos. El grupo también utilizó múltiples wallets para distribuir tokens y realizó operaciones de wash trading con el fin de ocultar su control sobre la oferta.

CatFi Cayó un 99%
El precio de CatFi aumentó 1.001 veces en apenas 26 horas desde su lanzamiento. Alrededor de 6.000 inversores compraron el token durante ese período, de los cuales 256 denunciaron pérdidas combinadas por 900 millones de wones, equivalentes a unos $600.000. Los sospechosos, por su parte, habrían obtenido ganancias superiores a los 400 millones de wones antes de abandonar el proyecto. Desde entonces, el token cayó un 99% hasta alcanzar una capitalización de mercado de apenas $57.000.
La Policía Había Ignorado el Caso
El caso dejó expuestas una serie de fallas en el accionar institucional. Investigadores independientes identificaron a los sospechosos y sus direcciones de wallets y los reportaron a las autoridades, pero la policía cerró el expediente sin resolver luego de que los acusados alegaron haber sido víctimas de un hackeo. Fue la Comisión de Servicios Financieros quien derivó el caso a la fiscalía, cuya Unidad Conjunta de Investigación de Delitos con Activos Virtuales coordinó con autoridades financieras y tributarias para localizarlos. Uno de los imputados había permanecido tres meses prófugo utilizando disfraces para evadir su captura.




