Puntos claves de la noticia:
- Los estados-nación usan cada vez más la cripto; algunos para evadir sanciones y financiar armas, otros para transparencia y pagos modernos.
- Corea del Norte es un actor clave, robando más de $2B en 2025, con fondos movidos mediante mezcladores y OTC.
- Los equipos de forense y cumplimiento desarrollan herramientas para rastrear estos flujos a través de cadenas y tecnologías nuevas.
TRM Labs describe cómo gobiernos utilizan criptoactivos para sortear sanciones internacionales y financiar operaciones sensibles. El informe plantea una brecha: administraciones que explotan la opacidad de ciertos flujos frente a otras que aplican blockchain para transparencia, control fiscal y pagos auditables.
La lectura es directa: la capacidad de mover valor sin bancos, SWIFT ni corresponsalías crea un canal rápido que reguladores aún intentan encuadrar.
Governments aren’t just watching #crypto — they’re using it. TRM unpacks how nation-states operationalize blockchain in sanctions evasion, ransomware, and more. 👇https://t.co/pYiHN0Th90 pic.twitter.com/hql0eJNoru
— TRM Labs (@trmlabs) January 2, 2026
El análisis detalla que cripto permite liquidaciones transfronterizas continuas, con horarios extendidos y sin ventanillas bancarias. Actores estatales aprovechan DEX, puentes, mezcladores y mesas OTC para disgregar fondos, empaquetarlos y reinyectarlos en nuevas cadenas. Investigadores rastrean patrones, pero los infractores cambian rutas con agilidad y actualizan métodos de ofuscación.
Una “guerra fría” en cadena de bloques
El caso más visible es Corea del Norte. Equipos cibernéticos atacan exchanges, protocolos DeFi y puentes de liquidez, y extraen miles de millones en cripto. TRM Labs vincula parte de esos recursos con programas nucleares y de misiles, un nexo que eleva el riesgo geopolítico. La mecánica combina intrusiones, drenajes coordinados, troceo de fondos y conversión a stablecoins antes de la salida hacia plataformas con menor control.

Chainalysis estimó al menos 2.02 mil millones de dólares robados por operadores norcoreanos en 2025, un 51% más que el año previo, pese a un menor número de ataques. La lectura operativa: equipos ofensivos aumentaron el ticket medio por incidente y aprovecharon ventanas de baja liquidez para maximizar extracciones.
Otros gobiernos eligen una ruta distinta
Ministerios de finanzas y bancos centrales ensayan pagos on-chain, identidades verificadas y trazabilidad tributaria. La promesa es eficiencia y inclusión financiera con reglas claras. La contracara: actores sancionados copian herramientas de finanzas públicas y las adaptan a fines evasivos, lo que obliga a elevar filtros en KYC/AML, reglas de viaje de datos y listas de bloqueo a nivel de direcciones.
Unidades antilavado amplían designaciones, coordinan decomisos y presionan a exchanges, custodios y proveedores de stablecoins para cerrar huecos. Forensia on-chain incorpora nuevas heurísticas sobre mezcladores, bundles de gas, derivaciones entre L2 y patrones de OTC.
Aún con vigilancia, ciertos flujos migran hacia jurisdicciones con menor cooperación o a infraestructuras sin custodia.




