Puntos clave de la noticia:
- La HB 798 de Virginia actualiza las reglas de propiedad no reclamada para incluir activos digitales y prohíbe la liquidación forzosa durante al menos un año tras su transferencia al estado.
- Las criptomonedas en cuentas inactivas se consideran abandonadas tras cinco años sin actividad, y la ley entrará en vigor el 1 de julio de 2026.
- Quienes presenten un reclamo dentro de ese plazo podrán recibir lo que sea mayor entre el resultado de una venta posterior o el valor total del activo al reclamar.
Virginia aprobó una nueva regla para las criptomonedas inactivas que bloquea su liquidación forzosa inmediata y exige que los activos se conserven en su forma original durante al menos un año después de ser transferidos al estado. La ley destaca porque trata a los activos digitales como algo distinto al efectivo, al reconocer que el momento de una venta puede alterar de forma significativa el valor para sus dueños. Firmada por la gobernadora Abigail Spanberger, la HB 798 actualiza la normativa estatal sobre propiedad no reclamada para incorporar los activos digitales y establece un proceso formal para gestionar cuentas de custodia inactivas que pasan a control estatal tras largos periodos sin movimiento.
La medida se activa una vez que las criptomonedas en cuentas inactivas se consideran abandonadas después de cinco años sin actividad. Ese umbral importa porque define cuándo el estado puede intervenir, aunque al mismo tiempo retrasa cualquier venta una vez que los activos ya fueron transferidos. Presentada por el delegado C.E. Cliff Hayes Jr., la propuesta modifica la Virginia Disposition of Unclaimed Property Act y avanzó con claridad en la legislatura, tras ser aprobada por 96-2 en la Cámara de Delegados y 40-0 en el Senado antes de convertirse en ley. La norma entrará en vigor el 1 de julio de 2026, dando a Virginia un marco específicamente adaptado a las cuentas de activos digitales.

Un año de custodia en especie cambia el proceso
La parte más relevante de la ley es su exigencia de mantener los activos en especie. En lugar de convertir las criptomonedas inactivas en dólares apenas pasan a custodia estatal, Virginia obligará a conservar los activos elegibles en su forma nativa durante al menos un año. Las entidades con acceso total a las claves privadas deberán transferir esos activos en su forma original, mientras que aquellas con acceso parcial deberán retenerlos hasta que una transferencia completa sea posible. La ley también contempla barreras técnicas y exige una notificación por escrito cuando una entidad considere razonablemente que la liquidación no puede completarse, tras lo cual el administrador podrá decidir otro curso de acción.
Esa estructura cambia el equilibrio entre la gestión administrativa y la protección del propietario. Cualquier persona que presente un reclamo dentro de esa ventana de un año podrá recibir lo que sea mayor entre el producto de una venta posterior o el valor de mercado del activo al momento de la reclamación. La implicación más amplia es que Virginia se suma a otros estados que están reconsiderando si las criptomonedas inactivas deben tratarse igual que la propiedad abandonada tradicional. Sus defensores sostienen que una liquidación forzosa puede generar consecuencias fiscales sin que el dueño lo sepa y borrar el potencial alcista si los precios se recuperan después de que los activos ya hayan sido entregados, convirtiendo las reglas de custodia en una cuestión de política pública.





