Puntos Clave de la Noticia:
- Probabilidades de apertura: Kalshi y Polymarket sitúan por debajo del 45% la probabilidad de normalización del tráfico marítimo antes de junio.
- Tráfico actual: El flujo ha caído drásticamente de 100 barcos diarios a solo ocho, tras la captura de naves por parte de fuerzas iraníes.
- Impacto en commodities: El crudo Brent ha recuperado el nivel de los $100 por barril ante la prolongación del bloqueo naval estadounidense.
Los inversores en plataformas de predicción están ajustando sus apuestas ante el cese operativa en el Estrecho de Ormuz. Aunque hay una extensión de la tregua, el mercado no vislumbra una solución inmediata.
Los datos técnicos de LSEG confirman la gravedad de la situación: el volumen de tránsito ha colapsado a mínimos históricos. Actualmente, el Estrecho de Ormuz registra solo el paso de tres petroleros al día, frente a la normalidad prebélica.
Este escenario estimuló la volatilidad en los mercados energéticos globales. La capitalización de los contratos de futuros sobre crudo refleja una prima de riesgo creciente debido a la incertidumbre geopolítica persistente.
Kalshi prevé que hay una probabilidad solo del 42% de que la actividad operativa vuelva a la normalidad para el 1 de junio. Polymarket por su parte, mantiene el optimismo pero son cautelosos con respecto al Estrecho de Ormuz.
Ambas plataformas utilizan el promedio móvil de siete días del FMI PortWatch para definir el flujo normal. Esta métrica es fundamental para los traders que buscan cobertura contra interrupciones en la cadena de suministro.

Análisis de UBS y escalada en los precios del petróleo
Ulrike Hoffmann-Burchardi, estratega de UBS, advierte que la reapertura del canal sigue siendo «esquiva». La postura de Irán vincula la normalización al levantamiento total del bloqueo naval impuesto por Estados Unidos.
Esta parálisis en el Estrecho de Ormuz genera el riesgo de un periodo prolongado de precios de energía elevados. Dicho factor podría lastrar el crecimiento económico global si la oferta de crudo no se restablece pronto.
La retórica política intensificó la tensión en la zona. Las amenazas de acciones militares directas y la captura de buques de carga como el MSC Francesca validaron el pesimismo de los mercados de predicción.
Mientras Washington asegura que tiene el control de la entrada al golfo, Teherán demuestra su capacidad de interrupción. Esta dicotomía mantiene a los operadores financieros en un estado de alerta máxima y constante.
El sentimiento del mercado sugiere que el Estrecho de Ormuz no recuperará su operatividad plena en el corto plazo, consolidando un escenario de crudo por encima de los tres dígitos.





