Puntos Clave de la Noticia:
- Firmas de gestión patrimonial como BlackRock, Fidelity y Goldman Sachs expresaron su respaldo público a la propuesta legislativa durante la última semana de julio de 2026.
- La iniciativa plantea delimitar las competencias regulatorias sobre los activos digitales entre la SEC y la CFTC bajo un marco federal unificado.
- El texto borrador revisado incluye requerimientos de prevención de blanqueo de capitales e incorpora cláusulas de ética dirigidas a funcionarios gubernamentales.
Grandes corporaciones de servicios financieros ejercen presión para que el Senado estadounidense apruebe la Ley Clarity. Este martes, algunas instituciones de Wall Street manifestaron su apoyo a la aprobación de la norma antes del receso estival del Congreso.
La propuesta, tramitada bajo el identificador H.R. 3633 y conocida formalmente como la Ley de Claridad del Mercado de Activos Digitales, busca fijar jurisdicciones claras dentro del mercado estadounidense. Entidades de la talla de BlackRock, Fidelity Investments, Charles Schwab, Franklin Templeton y Goldman Sachs remitieron comunicados oficiales solicitando el avance de esta normativa. En conjunto, las firmas patrocinadoras administran un volumen de activos global de entre $30 y $50 billones de dólares según registros del sector al cierre del segundo trimestre de 2026.
El marco legislativo establece una división funcional de la supervisión de criptoactivos entre la Comisión de Bolsa y Valores (SEC) y la Comisión de Comercio de Futuros de Productos Básicos (CFTC). Según un análisis de mercado, este desglose delimitaría cuándo un token digital debe ser categorizado como un título valor o como una mercancía. La redacción contempla también exigencias sobre la prevención de lavado de dinero para entidades que operan con infraestructura blockchain.
Representantes del sector corporativo expresaron sus posturas sobre los alcances del borrador. Samara Cohen, directora ejecutiva senior de desarrollo de mercado en BlackRock, declaró a los medios que la medida representa un avance necesario para la estructuración de los mercados de activos digitales. Según datos de mercado, la ejecutiva enfatizó que la propuesta busca otorgar prioridad a la protección de los inversores mientras preserva la competitividad financiera nacional.
Por su parte, Fidelity Investments realizó un llamamiento público a la Cámara Alta instando a la votación directa del borrador. Datos de mercado indican que la gestora patrimonial considera la legislación un elemento clave para incrementar la certeza operativa de los participantes del mercado. En su informe anual de 2025, Fidelity reportó la administración de $1,1 billones de dólares en activos globales.
Asimismo, la dirección corporativa de Goldman Sachs emitió comentarios sobre el impacto del marco regulatorio en la estabilidad financiera. David Solomon, presidente ejecutivo de Goldman Sachs, sostuvo que, aunque el texto normativo no es perfecto, contribuiría a establecer un escenario competitivo equilibrado. Un reporte de mercado señala que, el ejecutivo afirmó que la definición de reglas claras resulta beneficiosa para canalizar el desarrollo de los mercados de activos digitales.

Discusión legislativa y divergencias en el sector bancario
El debate legislativo atraviesa un periodo crítico debido al calendario parlamentario y la cercanía de los comicios de medio término de 2026. Los promotores del proyecto buscan una votación en el Comité de Banca del Senado antes de que los legisladores suspendan sesiones en agosto de 2026. Para obtener aprobación en el pleno del Senado, la propuesta requiere contar con una mayoría calificada de 60 votos.
El proceso de negociación incluye cambios recientes en el texto legal orientados a resolver discrepancias políticas internas. Los negociadores senatoriales presentaron una versión actualizada del borrador que integra normas de ética para altos funcionarios gubernamentales involucrados en la industria cripto. Legisladores del Partido Demócrata señalaron que dichas disposiciones podrían requerir modificaciones adicionales para abordar inquietudes sobre posibles conflictos de interés.
Paralelamente, la industria financiera tradicional y las empresas nativas de activos digitales mantienen posturas divididas en torno a ciertos aspectos puntuales de la norma. Instituciones como JPMorgan Chase objetaron sobre los rendimientos vinculados a las monedas estables. El sector bancario argumenta que ciertas normativas sobre ‘stablecoins’ podrían otorgar ventajas competitivas desproporcionadas a los emisores privados en comparación con la banca comercial.
En contraste, plataformas como Coinbase dejaron en claro su oposición a la incorporación de restricciones bancarias adicionales al texto. La plataforma argumenta que un exceso de limitaciones a los emisores de stablecoins podría desacelerar la innovación tecnológica en el territorio estadounidense. Brian Armstrong, presidente ejecutivo de Coinbase, solicitó públicamente someter el proyecto a votación formal en el pleno de la Cámara Alta durante la última semana de julio de 2026.
El desenlace de las conversaciones en el Senado definirá las reglas operativas para la industria de criptoactivos en Estados Unidos. El Comité de Banca del Senado tiene programado evaluar el texto actualizado antes del inicio del receso parlamentario de agosto de 2026.





