Puntos clave de la noticia:
- BlackRock respaldó la CLARITY Act, mientras Tom Lee dijo que aprobarla podría acelerar la adopción y el dinero programable impulsado por inteligencia artificial.
- El proyecto avanzó en la Cámara y el Comité Bancario del Senado, pero las normas éticas para funcionarios siguen siendo el principal obstáculo.
- Sin votación programada antes del receso de agosto, la iniciativa podría retrasarse hasta después de las elecciones de medio término o incluso hasta 2027.
BlackRock se sumó a instituciones financieras que respaldan la CLARITY Act, mientras Tom Lee, presidente de Fundstrat, sostiene que la legislación podría acelerar la adopción cripto en Estados Unidos. Lee afirmó que el sector se recupera mientras Europa, Japón y Rusia desarrollan marcos regulatorios similares, dando impulso más allá de Washington. El debate conecta la estructura del mercado con una visión más amplia del dinero programable. Su argumento es llamativo: cuando el dinero funcione como software, activos como puntos de fidelidad o reputación podrían adquirir funciones monetarias, especialmente bajo el control de agentes de inteligencia artificial.
This is why CLARITY Act matters more than many realize https://t.co/sckumOwJxa
— Thomas (Tom) Lee (not drummer) FundstratDirect.com (@fundstrat) July 27, 2026
El respaldo institucional se enfrenta a un proceso estancado en el Senado
Samara Cohen, directora gerente sénior de BlackRock, describió la propuesta como un paso importante hacia un marco de activos digitales que priorice a los inversionistas. Afirmó que podría ayudar a Estados Unidos a definir la próxima etapa del mercado, apoyando innovación, transparencia, resiliencia y protección. El respaldo institucional presenta la claridad regulatoria como un asunto de competitividad para los mercados de capitales, no como una concesión cripto. Lee también mencionó a Goldman Sachs, Fidelity, Franklin Templeton y Charles Schwab entre los partidarios, mostrando un interés amplio pese a la resistencia política en el Congreso.

El proyecto fue aprobado por la Cámara de Representantes en julio de 2025 con respaldo bipartidista y avanzó en el Comité Bancario del Senado el 14 de mayo de 2026. Sin embargo, las negociaciones se concentraron en normas éticas y conflictos de interés que impedirían al presidente y congresistas emitir o patrocinar activos digitales. Un texto unificado publicado el 22 de julio incorporó ese lenguaje. La legislación ha avanzado, pero su obstáculo final es la confianza política, no el diseño del mercado. Los opositores siguen buscando concesiones pese a revisiones destinadas a evitar beneficios personales.
El líder del Senado, John Thune, dijo el 23 de julio que no esperaba una votación antes del receso, pues la ética seguía siendo el principal punto de fricción. No hay votación programada, por lo que el periodo previo a la salida del Senado alrededor del 7 de agosto funciona como límite para aprobarla en 2026. La demora podría trasladar la CLARITY Act al periodo posterior a las elecciones de medio término o hasta 2027. Lee mantiene el optimismo, aunque su tesis sobre dinero programable depende de un proceso legislativo más lento que la tecnología.





