Puntos clave de la noticia:
- Flare publicó una propuesta de gobernanza para capturar el valor máximo extraíble (MEV) a nivel de protocolo y redirigirlo al propio ecosistema.
- La propuesta crea la entidad FIRE para canalizar el MEV y otras fuentes de ingresos hacia recompras y quemas del token FLR en el mercado abierto.
- La inflación anual de FLR caería del 5% al 3%, y las quemas estimadas pasarían de 7,5 millones a 300 millones de tokens por año.
Flare publicó una propuesta de gobernanza que podría convertirla en una de las primeras blockchains de capa 1 en capturar el valor máximo extraíble, conocido como MEV, directamente a nivel de protocolo. En la mayoría de las redes existentes, ese valor fluye hacia un conjunto reducido de actores especializados que se benefician del ordenamiento de transacciones a expensas de los usuarios comunes, a través de prácticas como el front-running, los sandwich attacks y el arbitraje.
El MEV representa una masa de ingresos considerable a escala global: estimaciones externas ubican las cifras anuales en decenas de millones en redes como Arbitrum, más de $500 millones en Ethereum y hasta $1.000 millones en Solana. La propuesta de Flare busca redirigir esos recursos hacia la propia economía del token FLR.
Rediseñando la Economía de Flare (FLR)
El plan contempla un rediseño en tres etapas del proceso de construcción de bloques. En la primera, la responsabilidad pasa de los validadores individuales a un constructor designado, inicialmente operado por la Flare Entity. La segunda etapa traslada ese proceso a Flare Confidential Compute, haciéndolo públicamente auditable. En la tercera, constructor y proponente se fusionan en una única entidad, mientras que los validadores actuales asumen un rol de verificación.
Para gestionar los ingresos capturados, la propuesta crea la Flare Income Reinvestment Entity, denominada FIRE. Esta entidad concentraría ingresos de múltiples fuentes del protocolo, incluyendo fees de atestación, comisiones de FAssets y Smart Accounts, cargos por cómputo confidencial y el MEV capturado, con el mandato principal de reducir la oferta de FLR mediante recompras y quemas en el mercado abierto.
Varios cambios entrarían en vigencia de forma inmediata tras la aprobación. La inflación anual de FLR caería del 5% al 3%, y el techo absoluto de emisión se recortaría de 5.000 millones a 3.000 millones de tokens por año. El fee base de gas subiría veinte veces, de 60 a 1.200 gwei, lo que elevaría las quemas anuales estimadas de aproximadamente 7,5 millones a 300 millones de tokens al volumen de transacciones actual. Aun con ese incremento, una transacción estándar en la red costaría una fracción de centavo de dólar.
Flare tiene raíces profundas en el ecosistema de XRP: distribuyó su oferta inicial de tokens mediante un airdrop a holders de XRP en 2023, y su sistema FAssets, que ya acumula más de 150 millones de FXRP, está diseñado para llevar funcionalidad de contratos inteligentes a activos en blockchains como XRPL que no la soportan de forma nativa.





