Puntos clave de la noticia:
- El RBA ha pasado de cuestionar el papel de la tokenización en los mercados mayoristas a planificar cómo deben evolucionar la infraestructura, la liquidación y los marcos regulatorios.
- Project Acacia ya alimenta el trabajo sobre un nuevo sandbox para mercados mayoristas, con foco en CBDC mayorista, deposit tokens, stablecoins y sincronización con RITS.
- El banco central también revisa el acceso a cuentas de liquidación y refuerza su trabajo en pagos transfronterizos, señal de que la tokenización ya forma parte de la agenda de modernización del mercado australiano.
El debate sobre tokenización en Australia empieza a sonar menos como un ejercicio filosófico y más como una agenda de implementación. El Banco de la Reserva de Australia ya no está preguntándose si la tokenización tiene cabida en los mercados mayoristas, sino cómo construir la infraestructura que la rodea. En un discurso pronunciado el 25 de marzo, el subgobernador Brad Jones sostuvo que la conversación ha dejado atrás los pilotos de corto plazo y se está desplazando hacia entornos de desarrollo más prolongados y escalonados, donde las ideas puedan avanzar hacia la comercialización. Ese giro redefine la tokenización como una cuestión de estructura de mercado, ligada al diseño de liquidación, el acceso a infraestructura y el aprendizaje regulatorio.
De la exploración a la planificación del despliegue
Project Acacia se sitúa en el centro de ese cambio. Lo que comenzó como un esfuerzo de investigación sobre dinero digital en mercados mayoristas de activos tokenizados ahora se está utilizando para mapear la siguiente fase del desarrollo de infraestructura. Jones explicó que el RBA trabajará con el Digital Finance CRC en un nuevo sandbox destinado a apoyar la innovación responsable en los mercados mayoristas. Entre las áreas de enfoque figuran la interacción entre una CBDC mayorista, los deposit tokens bancarios y las stablecoins, así como la sincronización entre los registros de activos tokenizados y RITS, el sistema interbancario de liquidación de Australia, mientras avanza la planificación de modernización.

La agenda de política va más allá de un solo sandbox. El RBA también empieza a tratar la tokenización como una cuestión sistémica más amplia, que toca el acceso a pagos, la arquitectura de liquidación y la competitividad internacional. Jones señaló que el banco central revisará sus políticas sobre qué entidades pueden acceder a las Exchange Settlement Accounts una vez que el primer tramo de la reforma gubernamental de licencias de pagos sea aprobado por el Parlamento. Al mismo tiempo, el RBA está dialogando con otros bancos centrales sobre las implicaciones para la competencia y la estabilidad financiera de que emisores de stablecoins mantengan fondos en depósitos de banco central.
El mensaje de fondo resulta difícil de ignorar. El banco central australiano está dejando claro que la tokenización ya no es algo que pueda observarse desde la barrera si se quiere que los mercados mayoristas sigan siendo aptos para el futuro. Jones sostuvo que se necesita una coordinación más fuerte entre los sectores público y privado, y vinculó ese esfuerzo con preocupaciones nacionales más amplias sobre dinamismo económico y disrupción tecnológica. También afirmó que el RBA intensificará su trabajo en pagos transfronterizos junto a otros bancos centrales, explorando cómo nuevas formas de dinero e infraestructura de liquidación podrían mejorar con el tiempo los pagos internacionales mayoristas.





