Puntos Clave de la Noticia:
- El umbral teórico para vulnerar firmas criptográficas ECDSA cayó de 2.330 cúbits lógicos en 2017 a 813 cúbits lógicos en agosto de 2026.
- Google alcanzó un hito de 105 cúbits lógicos con su procesador Willow, mientras que QuEra proyecta superar los 1.000 cúbits lógicos para 2029.
- La red Arc de Circle implementó soporte para el esquema post-cuántico SLH-DSA estandarizado por el NIST, manteniendo compatibilidad híbrida con ECDSA.
Este lunes 31 de agosto Circle advirtió que la computación cuántica reduce la brecha con la seguridad blockchain más rápido de lo proyectado. La firma presentó una herramienta de monitoreo técnico tras registrar una disminución del 65% en los requisitos computacionales para vulnerar los esquemas de firma digital predominantes en el sector.
The cryptography protecting most blockchain transactions is getting easier to break.
That does not mean quantum computers are a threat yet. It means the gap between today’s quantum capability and the defenses securing blockchain signatures is getting smaller.
This new technical…
— Circle (@circle) August 31, 2026
Reducción en los requisitos de ataque criptográfico
Las redes Bitcoin y Ethereum utilizan el algoritmo de firma digital de curva elíptica (ECDSA) bajo la curva secp256k1 para autorizar transferencias. En 2017, la literatura académica estimaba que romper este esquema mediante el algoritmo de Shor requería aproximadamente 2.330 cúbits lógicos con corrección de errores.
Datos del ranking abierto ecdsa.fail recopilados por Circle indican que este requisito descendió a 813 cúbits lógicos al cierre de agosto de 2026. La optimización de circuitos asistida por inteligencia artificial explica esta reducción en los recursos teóricos necesarios.
El hardware cuántico también reporta avances de escala. Google demostró 105 cúbits lógicos en su procesador Willow, mientras QuEra publicó una hoja de ruta técnica que contempla sistemas de más de 1.000 cúbits lógicos disponibles mediante la nube de Amazon Braket hacia 2029.
Según el análisis técnico publicado por Circle Research, la combinación de hardware en expansión y circuitos de ataque más eficientes comprime la ventana temporal disponible para actualizar la infraestructura descentralizada.
Desafíos de migración hacia criptografía post-cuántica
Las firmas ECDSA y Ed25519 protegen la totalidad de las transacciones en las principales cadenas de bloques. Según la documentación oficial de Circle, cualquier dirección que haya firmado y transmitido una transacción previa tiene su clave pública expuesta en el registro distribuido.
Un adversario con acceso a un ordenador cuántico tolerante a fallos podría derivar la clave privada a partir de dicha clave pública expuesta. Este escenario comprometería los fondos almacenados en cuentas que hayan interactuado previamente con la red.
La transición técnica requerirá adaptaciones estructurales en múltiples capas de software:
Sistemas de custodia: Modificación de librerías criptográficas, almacenamiento en frío y dispositivos de firma por hardware.
Compatibilidad de contratos inteligentes: Actualización de funciones de verificación de firmas basadas en curvas elípticas como ecrecover.
Esquemas híbridos: Habilitación de firmas clásicas y post-cuánticas en paralelo para evitar disrupciones operativas.
Circle informó que su capa 1, Arc, integró compatibilidad técnica con SLH-DSA, uno de los estándares post-cuánticos formalizados por el Instituto Nacional de Estándares y Tecnología (NIST). La compañía mantiene un modelo híbrido en Arc mientras evalúa la interoperabilidad con más de 30 cadenas donde opera la stablecoin USDC.
Para coordinar esta transición sin comprometer la liquidez global, el equipo de investigación de Circle mantendrá actualizado su rastreador de brecha cuántica conforme se publiquen nuevas métricas académicas e hitos de hardware durante el próximo ciclo de auditorías criptográficas.





