Puntos clave de la noticia:
- Circle, Aave Labs y más de 50.000 ciudadanos europeos presentaron respuestas opuestas a las del BCE ante la consulta pública de MiCA, cerrada el 30 de septiembre.
- El Sistema Europeo de Bancos Centrales pidió extender la prohibición de rendimientos en stablecoins al lending, staking y otras recompensas indirectas dentro del ecosistema DeFi.
- Una petición reunió más de 126.600 firmas para eliminar por completo la prohibición de rendimientos si el token está respaldado por activos seguros que generan intereses.
El debate sobre el alcance de MiCA en materia de rendimientos sobre stablecoins estalló luego de que Circle, Aave Labs y más de 50.000 ciudadanos de la Unión Europea presentaran respuestas ante la consulta pública de la Comisión Europea, cuyo plazo cerró el 30 de septiembre. Sus posiciones colisionan directamente con las del Sistema Europeo de Bancos Centrales (ESCB), que incluye al Banco Central Europeo (BCE) y que busca endurecer las restricciones vigentes.
El ESCB argumentó que los tokens de dinero electrónico están diseñados para pagos, no para ahorro, y que remunerar su tenencia los asimila a depósitos bancarios regidos por normativas distintas. Con ese fundamento, el organismo pidió extender la prohibición de pago de intereses al lending, el borrowing y el staking, y añadir restricciones a las recompensas, descuentos de comisiones y beneficios de fidelización. Además, solicitó que las stablecoins emitidos fuera de la UE —como el USDC de Circle— no reciban trato diferenciado al de sus equivalentes europeos.
Circle Contra el BCE
En su respuesta, Circle enfocó sus críticas en el perímetro del marco regulatorio actual, señalando que solo tres de las 25 mayores stablecoins por capitalización de mercado cumplen hoy con MiCA. No obstante, Circle coincidió con el BCE en el punto de las reservas, al sostener que el piso obligatorio de depósitos bancarios incrementa la exposición al riesgo crediticio del sector bancario.
Aave Labs, que opera Push, una subsidiaria autorizada bajo MiCA y supervisada por el Banco Central de Irlanda, rechazó extender la prohibición al lending o al staking. El argumento central fue la distinción entre un rendimiento generado por un prestatario que aporta garantías —asumido por quien presta y comparable al préstamo de euros o bonos— y el simple pago por la tenencia que la norma ya veda. Stani Kulechov, fundador de Aave, manifestó su decepción ante las posiciones del BCE y de la Autoridad Bancaria Europea a través de X.

La Presión de la Ciudadanía
El rechazo más contundente fue de parte de la sociedad civil. El grupo Stand With Crypto EU movilizó a más de 50.000 personas que enviaron correos electrónicos a la Comisión para permitir que los stablecoins regulados ofrezcan recompensas, cashback y comisiones reducidas. Una petición separada consiguió más de 126.600 firmas exigiendo eliminar la prohibición de rendimientos para tokens respaldados por activos seguros que generan intereses.
Harry Pearce Gould, director general del grupo, planteó la discusión en términos de competitividad: Europa no necesita imitar a Estados Unidos, pero sí debe estar en condiciones de competir con él. La Comisión Europea deberá ahora conciliar estas posiciones contrapuestas al definir la forma que abordará una versión revisada de MiCA.




