Puntos clave de la noticia:
- CryptoQuant señala que el flujo neto de stablecoins ERC-20 mejoró hasta cerca de $62.8 millones, aunque sigue lejos de entradas multimillonarias anteriores.
- Las reservas en exchanges cayeron a $61.8 mil millones, por debajo del máximo superior a $75 mil millones a finales de 2025.
- Sin emisión y estabilización de reservas, los repuntes podrían depender más del apalancamiento y del capital externo, dejando los avances sobre bases frágiles.
Los datos de CryptoQuant indican que el poder de compra de las stablecoins no ha regresado, aunque los flujos netos hacia los exchanges muestran una mejora moderada. El flujo neto de stablecoins ERC-20 volvió a terreno positivo, cerca de $62.8 millones, revirtiendo salidas anteriores, pero sigue siendo mínimo frente a las oleadas multimillonarias registradas en etapas del ciclo. El mercado recibe apenas un goteo de liquidez, no un retorno decisivo del capital. La emisión y los reembolsos rondan los $1.5 mil millones, sin demostrar que la oferta crezca lo suficiente para sostener un avance sólido.
Las reservas en exchanges mantienen limitado el panorama de liquidez
La señal más reveladora aparece en las reservas de los exchanges, donde los saldos de stablecoins ERC-20 han caído hasta $61.8 mil millones. Esa cifra permanece muy por debajo del máximo de 2025, superior a $75 mil millones, y se sitúa por debajo de la media móvil de 100 días. Las reservas de stablecoins continúan reduciéndose pese a la mejora de los flujos netos, creando una división entre los depósitos de corto plazo y la tendencia de liquidez. Con menos stablecoins, los inversionistas cuentan con menos capital para responder a oportunidades o episodios de volatilidad.

CryptoQuant evitó ofrecer una previsión sobre la dirección de los precios y describió el contexto actual como neutral o ligeramente constructivo. Los flujos netos positivos podrían brindar respaldo si se mantienen, pero la señal sería convincente si las reservas de los exchanges comienzan a estabilizarse. Una señal alcista duradera exige que el crecimiento de la oferta supere los reembolsos. Sin ese cambio, la mejora corre el riesgo de parecer cosmética, no estructural, mientras la reserva de capital estable más accesible continúa contrayéndose. Esa contradicción deja abierta una pregunta incómoda sobre la fortaleza de la demanda.
Novaque Research advirtió que una contracción de las reservas podría hacer que los repuntes dependan más del apalancamiento y de flujos de capital. Eso importa porque los avances impulsados por deuda pueden apoyarse en bases más débiles que los movimientos respaldados por liquidez estable disponible en los exchanges. El próximo repunte cripto podría ser más frágil si no se reconstruye la liquidez disponible. Los operadores observan si los flujos positivos se vuelven sostenidos, si aumenta la emisión y si las reservas dejan de caer. Hasta entonces, el optimismo es posible, pero su respaldo luce limitado.





