Puntos clave de la noticia:
- Ki Young Ju dice que las altcoins no están muertas, pero los tokens impulsados solo por narrativa e hype enfrentan un camino mucho más difícil para sobrevivir.
- Sostiene que los inversionistas ahora buscan negocios reales, usuarios activos, ingresos sostenibles y vínculos más fuertes entre tokens y plataformas funcionales.
- Las categorías más fuertes incluyen ecosistemas tokenizados de compañías de internet, protocolos DeFi con ingresos y proyectos vinculados a stablecoins, RWAs y acciones tokenizadas.
Ki Young Ju, CEO de CryptoQuant, trazó una línea más dura sobre el futuro de las altcoins, al afirmar que el sector no está muerto, pero que la era del dinero fácil terminó. Su visión no es un rechazo total a las criptomonedas fuera de Bitcoin. Es una advertencia de que los tokens sostenidos por slogans, ciclos de hype y narrativas temporales tienen ahora un margen mucho más limitado que antes. El mensaje incómodo es que la mayoría de las altcoins ahora necesita sustancia empresarial, porque el mercado empieza a separar redes útiles de activos que solo existían para capturar atención especulativa.
Altcoins are not dead.
Narrative-only altcoins are. The era of making money just by issuing a token is over.
My personal view on which altcoins can still survive 🧵
— Ki Young Ju (@ki_young_ju) June 17, 2026
El argumento de Ju replantea la selección de altcoins alrededor de durabilidad, no de emoción. En su visión, los tokens impulsados puramente por narrativa están perdiendo capacidad para atraer capital sostenido porque los inversionistas exigen proyectos con negocios reales, usuarios reales e ingresos sostenibles. Lanzar un token ya no basta para mantener la liquidez interesada. Eso convierte los fundamentos en el nuevo filtro de supervivencia, especialmente en un mercado donde el capital parece más selectivo y los traders están menos dispuestos a tratar cada narrativa cripto como ganadora automática durante fases amplias de apetito por riesgo. El cambio transforma la investigación en una función de selección, no solo en una búsqueda de momentum.

Ingresos y usuarios reales reemplazan al hype
El primer grupo que Ju ve mejor posicionado incluye compañías de internet que han construido ecosistemas tokenizados alrededor de negocios existentes. BNB de Binance y TON, vinculado a Telegram, encajan en esa categoría porque están respaldados por plataformas, bases activas de usuarios y compromiso operativo de largo plazo. Eso importa porque el valor del token está cada vez más ligado a la distribución, no solo a la narrativa de mercado. Un token conectado a un negocio funcional puede beneficiarse de usuarios, productos y efectos de red, mientras los proyectos aislados deben esforzarse más para demostrar por qué merecen atención con el tiempo. Eso vuelve la construcción de portafolio más defensiva, incluso cuando los titulares del sector parecen optimistas.
El segundo grupo son los protocolos DeFi que generan ingresos reales, con Hyperliquid destacando como ejemplo de un modelo de negocio más sólido. La tercera categoría incluye proyectos alineados con tendencias financieras más grandes, como stablecoins, activos reales tokenizados y acciones tokenizadas. Estos sectores conectan blockchain con las finanzas tradicionales y con actividad económica práctica, en lugar de depender solo de especulación cripto-nativa. Para los traders, el próximo ciclo de altcoins podría ser selectivo, premiando ingresos, uso e integración financiera mientras deja atrás monedas débiles basadas solo en narrativa, a medida que la liquidez se concentra en proyectos capaces de demostrar demanda medible a escala.




