Puntos clave de la noticia:
- Bitcoin Depot solicitó Chapter 11 en Texas y apagó más de 9.000 cajeros Bitcoin en Norteamérica.
- Alex Holmes atribuyó la crisis a límites de transacción, prohibiciones estatales, litigios y mayores costos de enforcement que volvieron insostenible el modelo.
- Los ingresos trimestrales cayeron 49,2%, la empresa perdió $9,5 millones y una brecha posterior robó $3,7 millones de billeteras cripto corporativas.
Bitcoin Depot solicitó protección por bancarrota bajo Chapter 11 ante un tribunal federal de Texas y apagó toda su red de más de 9.000 cajeros Bitcoin, marcando una de las caídas más visibles del negocio de kioscos cripto. La compañía, antes descrita como el mayor operador de cajeros Bitcoin de Norteamérica, recurrió a protección judicial después de que su CEO, Alex Holmes, dijera que el entorno regulatorio había cambiado lo suficiente como para volver insostenible el modelo. Para un sector construido sobre acceso local en efectivo a cripto, la solicitud convierte la fricción regulatoria en un evento de bancarrota, no solo en un problema de cumplimiento.
La presión regulatoria rompe el modelo de cajeros
El colapso de la empresa siguió a presiones acumuladas desde varios frentes. Holmes apuntó a obligaciones estatales de cumplimiento más estrictas, nuevos límites de transacción, restricciones o prohibiciones directas en algunas jurisdicciones, y mayores costos por litigios y acciones de enforcement. Bitcoin Depot dijo que evaluó alternativas antes de elegir un proceso supervisado por la corte para liquidar operaciones de forma ordenada y vender activos. La bancarrota no se presenta como una pausa rápida de reestructuración, sino como una salida controlada de un modelo cada vez más difícil de sostener.

El deterioro financiero hizo más difícil absorber la presión legal. Los resultados preliminares del primer trimestre de 2026 mostraron ingresos 49,2% menores interanualmente, con una pérdida neta de $9,5 millones frente a una utilidad neta de $12,2 millones un año antes. La acción cayó 79,48% en seis meses mientras los inversionistas reaccionaban a la incertidumbre regulatoria. Los problemas se aceleraron en 2026 tras una reestructuración directiva en marzo que puso a Holmes al mando luego de que Connecticut suspendiera la licencia de transmisión de dinero de la firma. Una brecha informática posterior resultó en $3,7 millones robados de billeteras cripto corporativas. La historia operativa se convirtió en una espiral de credibilidad, no en un hecho aislado.
El proceso será supervisado por el US Bankruptcy Court for the Southern District of Texas e incluye las entidades canadienses de Bitcoin Depot, con procedimientos separados esperados en Canadá. El sector amplio de cajeros también enfrenta presión, con Tennessee convirtiéndose en el segundo estado en prohibir cajeros Bitcoin después de Indiana en abril, mientras Canadá propuso una prohibición similar. Una filial canadiense también ha enfrentado disputas legales ligadas a un laudo de $18,5 millones. La gran pregunta es si los cajeros cripto pueden sobrevivir como infraestructura masiva, o si el acceso efectivo-cripto está perdiendo escala bajo regulación.





