Puntos clave de la noticia:
- El BCE dice que una mayor adopción de stablecoins se asocia con menos depósitos minoristas y menor crédito a empresas, debilitando la transmisión monetaria en la eurozona.
- La sustitución de depósitos puede empujar a bancos a fondeo mayorista más caro y menos estable, endureciendo buffers de liquidez y oferta de crédito.
- El BCE destaca el riesgo por moneda: stablecoins en USD dominan con ~$301 mil millones, o 97%, y un mayor uso podría afectar soberanía monetaria en estrés.
El Banco Central Europeo advierte que las stablecoins ya no son una historia de nicho para el sistema bancario europeo. En un nuevo working paper titulado “Stablecoins and Monetary Policy Transmission”, el BCE sostiene que el aumento en la adopción de stablecoins puede sacar depósitos minoristas de los bancos, debilitando el crédito y reduciendo la eficacia con la que la política monetaria llega a la economía real. El texto señala que el mayor interés por stablecoins se asocia con una caída medible de depósitos minoristas y con menor crédito a empresas, elevando el riesgo de ejecución para la transmisión de la política y para los balances bancarios. Los depósitos son el combustible más barato para prestar.
Sustitución de depósitos y transmisión de la política monetaria
Bajo el marco del BCE, la sustitución de depósitos es el shock de primer orden. Cuando hogares y empresas mueven fondos desde depósitos bancarios hacia activos digitales, los bancos pierden una base de fondeo estable y de bajo costo que normalmente sostiene la creación de crédito. El paper señala que la caída de depósitos puede empujar a las entidades a financiarse más con mercados mayoristas u otras fuentes, por lo general más caras y menos estables. A medida que cambia la estructura de fondeo, se tensionan precios, buffers de liquidez y oferta de préstamos, haciendo menos predecible el “pass-through” desde tasas de política a condiciones de crédito. El fondeo se vuelve más procíclico en periodos de estrés. Ese es el canal que el documento resalta.

El BCE enfatiza que el efecto no es lineal. Indica que el impacto de las stablecoins depende de escala, diseño y regulación, y que puede interferir con varios canales de transmisión, reduciendo la previsibilidad de las acciones de política. También plantea que las stablecoins pueden alterar cómo las tasas de referencia influyen en el costo de fondeo bancario y en la disposición a prestar. El paper se inserta en un monitoreo más amplio: la capitalización de stablecoins se ha más que duplicado en tres años hasta $312 mil millones y se proyecta que llegue a $2 billones para 2028, una trayectoria que puede revalorizar riesgos con rapidez. Pequeños cambios pueden volverse sistémicos al cruzar umbrales.
La composición por moneda añade otra capa. El BCE advierte que las stablecoins en moneda extranjera plantean un riesgo de soberanía, porque una dominancia no-euro podría debilitar el vínculo entre política doméstica y crédito bancario. Cita datos que muestran dominio de tokens anclados al dólar, con CoinGecko estimando alrededor de $301 mil millones, o 97%, del market cap total de stablecoins en ese momento. Funcionarios del BCE ya habían advertido que un uso más amplio de stablecoins en dólares podría desafiar el rol del euro en pagos transfronterizos, especialmente en episodios de tensión financiera. La alerta se centra en control de condiciones, no en frenar innovación. Es un llamado a poner guardrails conforme crece la adopción.





