Puntos clave de la noticia:
- Los pagos totales descendieron a 820 millones de dólares en 2025, un 8% menos que el año anterior.
- El número de víctimas reclamadas en sitios de filtración aumentó un 50% en el mismo periodo.
- El pago mediano de rescates se disparó un 368%, alcanzando casi los 60,000 dólares.
El más reciente informe de Chainalysis descubre una interesante paradoja del cibercrimen. Revela una mayor actividad delictiva, pero los pagos por ransomware en 2025 registraron una caída interanual del 8%, lo que equivale a 820 millones de dólares, frente a los 892 millones del 2024.
In the next chapter of our 2026 Crypto Crime Report, we analyze how ransomware payments fell to approximately $820 million in 2025, even as attack volume hit record highs. Additionally, median ransomware payments grew by 368% to around $60k. Read more here:… pic.twitter.com/5kJkJ52Hlt
— Chainalysis (@chainalysis) February 26, 2026
Una tendencia bajista en un contexto donde el número de víctimas reportadas creció un 50%. Al respecto, expertos sugieren que las empresas fortalecen sus protocolos de recuperación y resisten con mayor éxito las demandas de extorsión.
Además, tanto el entorno regulatorio como las sanciones contra grupos específicos complican la logística de pago para las víctimas. En ese sentido, la tasa de empresas que deciden pagar el rescate cayó 28 % lo que es su mínimo histórico, reflejando una postura corporativa más firme.

Un cambio estratégico: ataques más pequeños pero más costosos
A pesar de la reducción en el volumen total de dinero, los atacantes ahora apuntan a objetivos más lucrativos. Los datos revelan que el pago mediano se disparó de 12,738 a casi 60,000 dólares, lo que indica que los delincuentes están exigiendo más dinero a empresas medianas.
Por otro lado, la infraestructura del ransomware sufrió golpes importantes debido a la cooperación internacional entre fuerzas del orden y el sector privado. Operaciones como «Endgame» han logrado desmantelar servidores y redes de acceso que anteriormente facilitaban estas intrusiones masivas.
Finalmente, el informe advierte que, aunque los ingresos de los criminales disminuyen, el daño económico real sigue siendo devastador. Casos como el de Jaguar Land Rover demuestran que el impacto operativo y la pérdida de valor de mercado superan con creces cualquier pago realizado on-chain.





