Puntos clave de la noticia:
- Trump acusó a los bancos tradicionales de sabotear la Ley GENIUS y tomar como «rehén» la Ley CLARITY para proteger sus ganancias.
- La disputa gira en torno a si plataformas cripto como Coinbase pueden ofrecer rendimientos sobre stablecoins, algo que los bancos buscan prohibir.
- Brad Garlinghouse respaldó al presidente, pero Charles Hoskinson calificó la legislación de «horrible» y advirtió que destruiría proyectos futuros.
Donald Trump entró directamente en el debate legislativo sobre stablecoins y atacó al lobby bancario tradicional por intentar bloquear la Ley CLARITY y socavar la Ley GENIUS, firmada en julio de 2025. En una publicación en Truth Social, Trump declaró que los bancos están tomando la CLARITY Act «como rehén» para proteger sus intereses, y exigió que el Congreso avance en la regulación de estructura de mercado de manera urgente.
La Ley GENIUS estableció el primer marco federal para stablecoins, pero prohibió que los emisores paguen intereses directamente a los usuarios. Quedó sin resolver si plataformas de terceros como Coinbase podían trasladar rendimientos a sus clientes. Los bancos han presionado agresivamente para cerrar esa posibilidad en el texto de la CLARITY Act, el proyecto de ley que definiría jurisdicciones claras sobre los activos digitales.
La tensión llegó a un punto crítico tal que en enero cuando el CEO de Coinbase, Brian Armstrong, retiró su apoyo al proyecto ante enmiendas que buscarían prohibir el rendimiento pasivo sobre stablecoins. La Casa Blanca fijó el 1 de marzo como fecha límite para que las partes resolvieran sus diferencias, pero no se llegó a ningún acuerdo público.
Trump: ‘Es lo que le conviene al Pueblo Estadounidense’
Trump fue explícito: «Los bancos no deberían intentar socavar la Ley GENIUS ni tomar como rehén la Ley CLARITY. Necesitan llegar a un buen acuerdo con la industria cripto, porque eso es lo que conviene al pueblo estadounidense.» El pronóstico que alimenta el nerviosismo bancario lo había trazado Geoff Kendrick, director global de investigación cripto en Standard Chartered, quien advirtió que las stablecoins podrían absorber hasta $500.000 millones en depósitos bancarios para 2028.

División en la Industria
El respaldo a Trump desde la industria fue inmediato. Brad Garlinghouse, CEO de Ripple, calificó las palabras del presidente como «un mensaje extremadamente directo sobre lo que conviene al pueblo estadounidense.» La senadora Cynthia Lummis instó al Congreso a actuar con rapidez, y Eric Trump acusó a los grandes bancos de entrar en «pánico masivo» ante la pérdida de la carrera en las finanzas digitales.
Sin embargo, Charles Hoskinson, fundador de Cardano, rechazó la legislación en términos duros, describiéndola como un «proyecto horrible y basura» que, bajo su marco de «seguridad por defecto», sometería nuevos proyectos a la jurisdicción de la SEC y «destruiría todos los futuros proyectos estadounidenses de criptomonedas.» Garlinghouse, por su parte, sostuvo que «la claridad supera al caos» y que la industria no puede dejar que «lo perfecto sea enemigo del progreso.»




