Puntos claves de la noticia:
- The Tie adquiere Stakin, un proveedor de staking no-custodial con más de $1.000M en activos delegados.
- La fusión permitirá ofrecer su plataforma de inteligencia de mercado junto con infraestructura de staking directo.
- Integra los flujos de trabajo, ofreciendo datos unificados, cumplimiento y seguimiento del rendimiento de validadores.
The Tie anunció la compra de Stakin, un proveedor de staking no custodio con más de US$1.000 millones en activos delegados. El acuerdo, ya cerrado, marca la primera adquisición de la firma y su ingreso a la capa de infraestructura. Según la empresa, la operación se pagó con efectivo y acciones desde su balance y utilidades.
La compañía, con sede en EE. UU., afirma rentabilidad desde su inicio y un único levantamiento de US$9 millones en 2022. Atiende a alrededor de 500 clientes institucionales —fondos, bancos, gestores y firmas nativas cripto— con un equipo de aprox. 75 personas.
1/ Announcement: The Tie has acquired Stakin.
Stakin brings $1.5B+ assets under delegation, a 7-year track record, and institutional-grade staking across 40+ networks. pic.twitter.com/lmeFmcc8qs
— The Tie (@TheTieIO) January 5, 2026
Stakin, con base en Estonia, opera validadores en más de 40 redes y suma 15 empleados que se integran a The Tie. A nivel operativo, Stakin continúa su gestión sin cambios en infraestructura ni entregables; comercialmente, el staking se empaqueta dentro de la plataforma institucional de The Tie, junto a datos de mercado, comunicaciones y acceso corporativo. La meta: reducir fricción para clientes que hoy compran estos servicios por separado.
Qué cambia para los clientes institucionales
La incorporación de staking agrega una línea de negocio bajo un nuevo dividendo de infraestructura dentro de The Tie. Para un gestor, la propuesta combina inteligencia de mercado (The Tie Terminal) con una vía directa para asignar y administrar validación, todo en un mismo flujo. Esto acorta tiempos de evaluación, ordena procesos de due diligence y mejora la trazabilidad entre métricas de red, asignaciones y rendimiento.
La empresa no compite con custodios ni con sistemas de gestión de órdenes de terceros. The Tie no ofrece custodia ni OMS/OEMS; su producto central sigue siendo The Tie Terminal, que ya provee datos, workflow y distribución para emisores y buy-side.
Con Stakin a bordo, la firma amplía el alcance hacia servicios de red sin replicar modelos de Fireblocks o Talos. Para el lado emisor, el paquete agrega alcance hacia una base institucional que demanda canales de comunicación verificables y métricas comparables.

De cara al portafolio, The Tie explora ampliar la oferta con bridges descentralizados, oráculos, servicios RPC, infraestructura permissioned y otros componentes Web3. La hoja de ruta apunta a módulos integrables que mantengan la independencia del protocolo y preserven criterios de cumplimiento exigidos por mesas institucionales.
El movimiento llega en un ciclo de M&A que reordena proveedores cripto. Varias compañías han pivotado hacia infra tras caídas de ingreso en negocios anteriores o búsquedas de diversificación. La compra de Stakin coloca a The Tie en una posición donde datos, gobernanza de listados, validación y relación institucional convergen en una misma oferta. Para inversores, la lectura es directa: menor costo total de propiedad al integrar herramientas y mejor control sobre riesgo operativo.




