Puntos claves de la noticia:
- Cuentas mula ocultan identidades reales pese a transacciones visibles en blockchain.
- Estafa internacional afectó inversores en Bangkok, Singapur, California y Vietnam.
- Tailandia conecta listas de sospechosos con bancos centrales y policía.
Las plataformas de activos digitales en Tailandia congelaron más de 10,000 cuentas sospechosas vinculadas a lavado de dinero y operaciones ilegales. La medida se ejecutó bajo el esquema denominado «Speed Bump», impulsado por la Asociación de Operadores de Activos Digitales de Tailandia (TDO), y representa el esfuerzo más amplio que el país ha desplegado hasta ahora para limpiar su sistema financiero digital de cuentas de terceros usadas para mover fondos ilícitos.
Att Thongyai Asavanund, director ejecutivo de KuCoin Tailandia y presidente de la TDO, explicó el problema de fondo: las plataformas pueden ver las direcciones de billetera y los movimientos en la cadena, pero frecuentemente no logran identificar a la persona real que controla esa cuenta. Esa opacidad convierte a las llamadas cuentas mula en el principal vector de riesgo dentro del sistema cripto tailandés.
Desde el inicio de las operaciones de control, los operadores congelaron un total de 47,692 cuentas mula. Sin embargo, el éxito del programa generó nuevos desafíos operativos. Los grupos criminales respondieron abriendo cuentas nuevas a nombre de personas diferentes, tan pronto como las anteriores quedaban bloqueadas. Al mismo tiempo, los operadores enfrentan costos de cumplimiento regulatorio más elevados y una carga operativa mayor para investigar cada transacción sospechosa.
Una red de estafas que cruzó Bangkok, Singapur, Ho Chi Minh y California
En paralelo al problema de las cuentas mula, las autoridades tailandesas también persiguen un caso de fraude de inversión con alcance internacional. Kampanat «Jom» Vimolnoht engañó a inversores en Bangkok, Singapur, Ciudad Ho Chi Minh y California, ofreciéndoles acceso a supuestas asignaciones, contratos y acuerdos en proyectos cripto de alto perfil, entre ellos Monad, Babylon y Linera.

Vimolnoht operó a través de canales privados en Telegram, WhatsApp y grupos exclusivos de inversores, donde se presentaba como un contacto interno con acceso directo a los proyectos. Cuando los plazos de entrega se acercaron, los afectados recibieron excusas sobre retrasos. Luego, la comunicación cesó por completo.
Los fundadores de los proyectos mencionados, al ser contactados directamente por las víctimas, negaron cualquier vínculo formal con Vimolnoht y aclararon que solo habían conversado con él de manera informal.
La empresa KXVC emitió un comunicado público en el que afirma que nunca autorizó a ninguna persona a actuar en su nombre ni a recibir transferencias de inversores en cuentas personales. La misma empresa confirmó que Vimolnoht dejó la organización en marzo de 2025.
Para cerrar los vacíos que permiten este tipo de fraude, la TDO conecta sus listas de sospechosos con el sistema de pagos del Banco de Tailandia y con agencias de seguridad, además de aplicar la Travel Rule, que obliga a revelar los datos del emisor y el receptor en cada transacción cripto. Tailandia convierte su sector de activos digitales en un campo de pruebas para regulación cripto en el Sudeste Asiático.




