Puntos clave de la noticia:
- SWIFT lanzará en 2026 su nuevo marco global de pagos minoristas: contará con la participación de más de 50 bancos y 25 corredores clave.
- Al menos 30 de los bancos nombrados tienen vínculos con Ripple, incluyendo Santander, HSBC, BBVA y Standard Chartered.
- Deutsche Bank ya combinó la infraestructura blockchain de Ripple con SWIFT para desarrollar un libro mayor que agiliza los pagos transfronterizos.
El sistema de mensajería financiera SWIFT presentó su «Marco Global de Pagos para Consumidores«, un esquema que reunirá a más de 50 bancos y que comenzará a operar durante 2026. Para mediados de este año, se espera que estén activos más de 25 corredores de pago clave que cubrirán rutas entre India, los Emiratos Árabes Unidos, Pakistán, Australia, Reino Unido, Estados Unidos, China y Tailandia.
El marco promete comisiones predecibles, transferencias sin deducciones intermedias, visibilidad completa de las transacciones, liquidación casi instantánea donde sea posible y alineación total con los estándares de mensajería ISO 20022. SWIFT busca asentarse como la columna vertebral de la banca internacional.
SWIFT Frente a Ripple, o con Ripple
Lo que llamó la atención de la comunidad cripto no fue solo el alcance del nuevo esquema, sino la composición de su lista de participantes. Al menos 30 de los más de 50 bancos nombrados ya tienen vínculos con el ecosistema de Ripple. Akbank figura entre los primeros adoptantes de pagos blockchain basados en Ripple en Turquía. ANZ Bank probó el protocolo de la compañía desde 2015. Axis Bank opera corredores activos de RippleNet en India desde 2017, y Bank Alfalah utiliza infraestructura de Ripple para remesas entre los Emiratos y Pakistán desde 2021.
A esa lista se suman nombres de mayor peso a nivel mundial: Santander, BBVA, Standard Chartered, HDFC Bank, ICICI Bank, Bank of America, Citigroup, Deutsche Bank, HSBC y JPMorgan Chase, todos con participación en pilotos blockchain o integraciones relacionadas con tecnología de ledger distribuido. Deutsche Bank fue un paso más lejos y combinó la infraestructura de Ripple con SWIFT para desarrollar un libro mayor mejorado orientado a acelerar los pagos transfronterizos. Morgan Stanley, por su parte, ha explorado abiertamente a Ripple como alternativa a SWIFT por su eficiencia y menores costos de liquidación.

La Convergencia que Nadie Esperaba
La tendencia que emerge de estas alianzas no apunta a una competencia directa entre sistemas, sino a una integración progresiva. SWIFT gestiona decenas de millones de mensajes diarios a través de una red global muy consolidada. Ripple, en cambio, ofrece liquidación más rápida y menor fricción operativa. La dirección que toman los grandes bancos sugiere que ambos esquemas pueden coexistir y complementarse dentro de un ecosistema financiero híbrido.






