Puntos clave de la noticia:
- Michael Selig afirmó que Estados Unidos es ahora la “capital cripto del mundo”, vinculando esa declaración a una agenda regulatoria más activa dentro de la CFTC.
- La agencia está elaborando una taxonomía de criptoactivos y orientación para desarrolladores de software no custodial, incluidas billeteras y aplicaciones DeFi.
- El personal también trabaja en reglas para trading minorista apalancado, estándares de entrega real y mayor claridad sobre los verdaderos cripto perpetuos.
En una de las señales más claras llegadas desde Washington, el mensaje de Michael Selig fue inequívocamente expansivo. Durante una intervención el lunes, el presidente de la CFTC afirmó que Estados Unidos es ahora la “capital cripto del mundo”, apoyando esa declaración en una agenda regulatoria orientada a sustituir la incertidumbre por reglas más claras. El cambio importa porque sugiere que la agencia está pasando de la retórica general al diseño operativo. En lugar de tratar al sector cripto como un problema de política pública que debe contenerse, Selig describió un sistema en construcción para definir jurisdicciones, reducir fricciones y ofrecer a los participantes del mercado una hoja de ruta de cumplimiento más clara a medida que las normas sobre activos digitales comienzan a tomar forma.
Las nuevas prioridades regulatorias empiezan a reemplazar la ambigüedad
En el centro de esa agenda aparece el impulso por trazar límites jurisdiccionales más claros dentro del mercado cripto. Selig dijo que la agencia está elaborando una taxonomía más precisa de los criptoactivos para que las firmas puedan entender mejor si un producto cae bajo la supervisión de la CFTC, de la SEC, de ambas o de ninguna. Puede sonar técnico, pero apunta a uno de los problemas más persistentes de la industria: no saber con certeza qué regulador tiene competencia. También vinculó este esfuerzo con una mayor coordinación con la SEC, lo que sugiere que el avance regulatorio ya no gira solo en torno al tono de la supervisión, sino también a la definición concreta de competencias.

El alcance práctico de este enfoque se amplió aún más porque Selig puso el foco en DeFi y en los desarrolladores de software con una orientación regulatoria específica. Explicó que se ha instruido al personal para abordar cómo se aplican los requisitos de registro de intermediarios a los desarrolladores de sistemas no custodiados, como billeteras digitales y aplicaciones de finanzas descentralizadas. Durante años, esta cuestión ha pesado sobre los desarrolladores sin una respuesta clara, dejándolos expuestos a riesgos de cumplimiento incluso cuando no custodian activos de clientes. Al abordar el tema de frente, la CFTC parece reconocer que la infraestructura de software no puede tratarse exactamente igual que los intermediarios tradicionales si las reglas pretenden ajustarse a la realidad.
Igual de relevante es que la agencia también está girando hacia detalles de estructura de mercado que han permanecido sin resolver durante años. Selig señaló que el personal está evaluando reglas que aclaren cuándo las transacciones minoristas de commodities cripto apalancadas, con margen o financiadas pueden calificar para una excepción de “entrega real” y ofrecerse fuera de bolsa, al tiempo que desarrolla estándares para el trading spot con margen en exchanges. Añadió que la agencia también está considerando cómo aclarar su postura sobre los verdaderos cripto perpetuos. En conjunto, estos pasos muestran a un regulador que intenta convertir el impulso político en arquitectura concreta de mercado.





