Puntos clave de la noticia:
- PwC afirma que 2026 marca el paso del debate a la ejecución, con jurisdicciones compitiendo por confianza, capital y legitimidad a medida que las normas pasan de borradores a ley.
- Matt Blumenfeld dice que la coordinación transfronteriza acelera adopción institucional, aunque eleva costos de cumplimiento y habilita nuevos productos, acceso bancario e interoperabilidad.
- MiCA impulsa a la UE, EE. UU. debate rendimientos y pagos, y el Reino Unido, EAU y Suiza endurecen regímenes.
PwC afirma que 2026 convertirá la regulación cripto en una realidad operativa global, a medida que la legislación pase de borradores a leyes en todo el mundo. PwC sostiene que el entorno estará definido menos por el debate y más por la ejecución y la competencia para atraer capital y legitimidad. En su Global Crypto Regulation Report, la firma señala una mayor coordinación transfronteriza para reforzar la integridad de los mercados, la prevención de delitos financieros y la protección del inversionista. Según PwC, las jurisdicciones con reglas más transparentes liderarán la industria, reconfigurando stablecoins, exigencias de compliance y las decisiones sobre dónde operar.
Las jurisdicciones pasan de borrador a despliegue
Matt Blumenfeld, líder global y de EE. UU. de activos digitales en PwC, afirma que el impulso de colaboración regulatoria está acelerando y, con ello, el ritmo de adopción institucional de criptomonedas. Dice que la regulación ya no es una restricción, sino un factor que remodela mercados y permite que los activos digitales escalen de forma responsable. El reporte describe la cooperación transfronteriza como una vía para elevar la integridad del mercado internacional, fortalecer controles de crimen financiero y mejorar la protección del inversionista. Para las empresas cripto, esto implica mayores costos de cumplimiento, pero también reglas más claras que podrían habilitar nuevos productos, acceso bancario y participación institucional más profunda. PwC apunta a interoperabilidad.

En la Unión Europea, PwC ve un caso de implementación: los participantes se están adaptando a requisitos de autorización, reservas y gobernanza derivados de Markets in Crypto-Assets (MiCA). La premisa del reporte es que el cumplimiento para stablecoins e intermediarios ya es una prueba operativa en vivo, no un ejercicio de política. El bloque también se prepara para una posible introducción de un euro digital, postura que contrasta con la de EE. UU., donde el presidente Donald Trump se opone a una moneda digital de banco central. En Estados Unidos, el CLARITY Act sufre demoras por la oposición de banqueros a los rendimientos de stablecoins, mientras el foco apunta a pagos en criptomonedas ancladas al dólar y a usar stablecoins para respaldar la dominancia global del dólar.
PwC anticipa una evolución relevante en el Reino Unido al llevar actividades cripto a un régimen pleno de autorización basado en la Financial Services and Markets Act (FSMA). El reporte señala que el Reino Unido busca reforzar la protección al inversor con un modelo dual de supervisión para stablecoins de pago entre la FCA y el Banco de Inglaterra. Fuera de Europa y EE. UU., PwC resalta a Emiratos Árabes Unidos y Suiza por consolidar sus regímenes de activos virtuales. Michael Huertas, socio de PwC Legal, dice que ganarán quienes integren compliance, resiliencia y transparencia en el centro de su operación. Desde este año.





