Meta busca Pagos en Cripto con una Estrategia Más Cautelosa que la de Libra

Tabla de Contenidos

Puntos claves de la noticia:

  • Meta planea pagos con stablecoin en 2026 vía socio externo, sin emitir.
  • A diferencia del ambicioso Libra 2019, Meta ahora evita exposición regulatoria directa.
  • Stripe lidera como socio, basado en compra de Bridge y puesto de Collison en Meta.

Seis años después de que el Congreso de Estados Unidos frenara su proyecto de moneda digital, Mark Zuckerberg vuelve a mirar hacia los pagos con criptomonedas. Meta planea integrar una capa de stablecoins en sus plataformas antes de que termine 2026, aunque en esta ocasión la empresa no quiere construir ni emitir nada propio.

Según tres fuentes con conocimiento directo de los planes, la compañía busca un socio externo que opere la infraestructura de pagos mientras Meta aporta lo que siempre tuvo: más de 3,000 millones de usuarios activos.

La estructura elegida responde directamente a lo que salió mal la primera vez. Cuando Meta lanzó Libra en 2019, la propuesta de crear una moneda digital global con respaldo en una canasta de divisas nacionales encendió las alarmas en Washington. 

Los legisladores leyeron el proyecto como un intento de una empresa de redes sociales —ya golpeada por el escándalo de Cambridge Analytica— de convertirse en un actor financiero sistémico. La presión política fue suficiente para desmantelar la iniciativa, que se redujo, cambió de nombre a Diem y terminó cerrando en 2022 con la venta de sus activos.

Meta-plans-2026-stablecoin-payments

Lo que Meta prepara ahora no tiene nada de esa ambición declarada. La empresa envió una solicitud formal a proveedores externos para que administren los pagos con stablecoins y gestionen una nueva billetera digital

Una de las fuentes identificó a Stripe como el candidato con más probabilidades de ganar ese contrato. La conexión entre ambas compañías no es nueva: Stripe adquirió Bridge, una firma especializada en infraestructura de stablecoins, en 2024, y su fundador Patrick Collison ingresó al consejo directivo de Meta en abril de 2025.

Los números explican por qué Meta regresa a este terreno

Cada transacción procesada por un banco o una red de pagos convencional genera comisiones que reducen el margen de cualquier plataforma de comercio. WhatsApp mueve mensajes entre personas en más de 180 países; Instagram y Facebook ya ofrecen herramientas de compraventa. Añadir stablecoins a esa cadena le permite a Meta procesar pagos transfronterizos directamente, sin intermediarios bancarios y sin los costos asociados.

Esa misma lógica mueve a X y a Telegram, plataformas que trabajan para convertirse en aplicaciones donde el usuario no necesita salir para pagar, transferir dinero o comprar. Meta conoce bien esa competencia y sabe que la ventaja no está en la tecnología del token sino en la base de usuarios que ya tiene.

Unlike 2019's ambitious Libra, Meta now avoids direct financial regulatory exposure.

La Ley GENIUS, impulsada durante la administración Trump, estableció por primera vez un marco legal para los emisores de stablecoins en Estados Unidos. El texto abrió la puerta a nuevos participantes sin la incertidumbre jurídica que sepultó a Libra. Los reguladores todavía trabajan en los detalles de implementación, pero la dirección política favoreció la entrada de actores privados al mercado de pagos digitales.

Meta llega a 2026 con una posición distinta a la de 2019. No llega a convencer a nadie de que necesita una moneda global propia. Llega con plataformas ya instaladas en la vida cotidiana de miles de millones de personas, un socio con experiencia técnica comprobada y la disposición de operar en segundo plano mientras otro carga con el riesgo regulatorio. 

Esa combinación, según una de las fuentes, resume bien el enfoque: quieren estar en el negocio, pero sin ponerse al frente del blanco.

RELATED POSTS

Ads

Síguenos en Redes

Cripto Tutoriales

Cripto Reviews