Puntos clave de la noticia:
- Los productos de activos digitales cerraron 2025 con $47.2bn de entradas, cerca del récord de 2024 de $48.7bn; la semana terminó con $582m tras $671m el viernes.
- EE. UU. totalizó $47.2bn, 12% menos interanual, mientras Alemania llegó a $2.5bn, Canadá a $1.1bn y Suiza a $775m, +11.5%.
- Bitcoin cayó 35% a $26.9bn; Ethereum subió a $12.7bn (+138%), XRP a $3.7bn y Solana a $3.6bn; otras altcoins bajaron 30% a $318m.
Los productos de inversión en activos digitales cerraron 2025 con $47.2bn de entradas globales, apenas por debajo del récord de 2024 de $48.7bn, pero el relato cambió de una simple acumulación a un relevo de liderazgo. El informe describe una gran rotación de capital lejos de Bitcoin, a medida que la nueva demanda se inclinó hacia un puñado de grandes altcoins. La volatilidad fue visible al inicio del año: entradas de $671m el viernes aun dejaron la semana completa en $582m tras salidas previas. El apetito general se mantuvo, pero la mezcla interna sugirió que el mercado está recalibrando qué quiere para 2026 en las asignaciones institucionales a través de los principales vehículos.
La Rotación de Capital se Refleja en Regiones y Activos
A nivel regional, los flujos se mantuvieron concentrados mientras el impulso se expandía. EE. UU. aportó $47.2bn de entradas en 2025, lo que el informe indica fue 12% inferior a 2024. Alemania registró el mayor giro, con $2.5bn de entradas después de $43m de salidas en 2024. Canadá también cambió de signo, pasando a $1.1bn de entradas desde $603m de salidas. Suiza sumó $775m, un 11.5% más interanual. En conjunto, una demanda geográfica más amplia por activos digitales emergió aunque EE. UU. siguió siendo el mercado ancla, pese a las salidas del año anterior, especialmente en Europa.

El desglose por activo reforzó la narrativa de rotación. Las entradas en Bitcoin cayeron 35% a $26.9bn en 2025, y el informe vincula esa caída con descensos de precio. Algunos inversores también buscaron cobertura, enviando $105m a productos short-Bitcoin, aunque estos vehículos siguieron siendo de nicho con $139m de activos bajo gestión. Ethereum, en cambio, atrajo $12.7bn de entradas, un 138% más interanual. XRP subió 500% hasta $3.7bn y Solana se disparó 1000% hasta $3.6bn, mostrando nuevos líderes capturando asignaciones marginales. Más que diversificación amplia, el informe presenta el crecimiento como impulso concentrado en protocolos selectos con mayor liquidez y narrativas más definidas.
Aun así, la rotación fue selectiva, no una carrera generalizada hacia altcoins. El informe señala que las “altcoins restantes” vieron debilitarse el sentimiento, con entradas 30% menores interanualmente hasta $318m. Esa brecha sugiere que los inversores concentraron riesgo en nombres líquidos y de alta convicción, evitando la cola larga. Con entradas globales cerca de máximos históricos, la señal no fue un “risk-off” general, sino una reasignación dirigida dentro de exposiciones cripto que refinó el beta. Hacia adelante, el debate es si esta concentración persiste o se dispersa según cambien las condiciones y el desempeño relativo. Para los tokens más pequeños, el listón para atraer flujos será más alto.




