Puntos Clave de la Noticia
- Negociaciones: Gallego advierte que apresurar la Ley CLARITY antes de resolver los puntos sobre ética y rendimientos de stablecoins podría retrasar el proyecto.
- Presión de la Casa Blanca: Trump y sus asesores impulsan el avance de la iniciativa, pero Gallego sostiene que una acción prematura genera riesgos de estancamiento.
- Rol de la industria: Gallego insta al sector cripto a respaldar la continuidad del diálogo bipartidista en lugar de presionar por una votación rápida.
El senador Ruben Gallego instó a la industria de las criptomonedas a moderar su presión por una pronta votación en el Senado sobre la Ley CLARITY, advirtiendo que los desacuerdos pendientes sobre las normas éticas y los rendimientos de las stablecoins podrían frenar el paquete legislativo de activos digitales en su conjunto. Durante su intervención en el Simposio de Blockchain de SALT en Wyoming, señaló que forzar el avance del proyecto antes de que los legisladores concluyan la negociación de secciones clave podría poner en peligro todo el esfuerzo realizado.
Gallego Afirma que Apresurar el Proceso Podría Resultar Contraproducente
Gallego explicó a los asistentes que la Ley CLARITY todavía exige un trabajo considerable en los distintos comités, incluyendo la redacción final del bloque correspondiente al Comité de Agricultura y la articulación del texto legislativo completo. Argumentó que el sector debería motivar a demócratas y republicanos a mantener las mesas de diálogo en lugar de exigir un voto inmediato. Según Gallego, cualquier intento por acelerar los tiempos podría derivar en un resultado insatisfactorio para ambas partes, en particular mientras permanezcan abiertas varias dudas estructurales.
Mencionó que, junto con el senador Thom Tillis, presentó a la Casa Blanca una propuesta de compromiso en materia de ética antes del receso, sin haber recibido aún una respuesta detallada. Gallego subrayó que contar con reglas éticas sólidas resulta indispensable para garantizar el respaldo demócrata y permitir el avance de la Ley CLARITY. En su lugar, describió una dinámica de respuestas incompletas o esquivas por parte de la administración, añadiendo que esa falta de definiciones complica el cierre del texto final.

La Presión de la Casa Blanca Añade Complejidad
La Ley CLARITY se perfila como una pieza central de la legislación federal sobre activos digitales, al distribuir las facultades de supervisión entre la SEC y la CFTC. A principios de este mes, el líder de la mayoría del Senado, John Thune, adelantó que la Cámara Alta aplazaría la votación para poner el proyecto en agenda tras el regreso de los legisladores en septiembre.
Gallego advirtió que insistir en una aprobación apresurada antes de concluir los acuerdos de fondo podría trastocar ese calendario. Sus declaraciones se dieron en un momento en que la Casa Blanca ha intensificado la presión sobre el Congreso.
Trump urgió a los legisladores a aprobar una «versión justa» de la Ley CLARITY durante una reunión con ejecutivos del sector cripto, mientras que su asesor Patrick Witt afirmó que el gobierno continuará negociando con los demócratas hasta la votación de septiembre, aunque «no puede darse el lujo de esperar indefinidamente». Gallego replicó que dar pasos en falso podría estancar la Ley CLARITY, recalcando que las etapas restantes deben completarse con la máxima prudencia.
Se Pide a la Industria Respaldar la Continuidad de las Negociaciones
Gallego enfatizó que el sector cripto debería priorizar el consenso bipartidista en lugar de buscar un triunfo procedimental acelerado. Sostuvo que apresurar la Ley CLARITY generaría más inconvenientes que soluciones, en especial con el marco ético aún sin resolver. Por lo pronto, considera que el camino más sólido es la negociación constante, y no la prisa, si los legisladores aspiran a que la Ley CLARITY progrese sin tropezar.





