Puntos clave de la noticia:
- Se registró la salida de más de 28,605 BTC desde carteras de mineros en un solo día, valorados en 1.8 mil millones de dólares.
- Los informes públicos de empresas mineras muestran ventas significativamente menores a los volúmenes totales transferidos.
- Las tormentas invernales en EE. UU. provocaron una caída del 40% en el hashrate a finales de enero antes de su recuperación.
Actualmente el ecosistema cripto se enfrenta a salidas masivas de Bitcoin de los mineros y presión de venta latente, luego del traspaso de 28,605 BTC el pasado 5 de febrero, una cifra que recuerda a los niveles de volatilidad vistos en 2024.
Esta situación coincide con oscilaciones bruscas en el precio de la cripto pionera, que llegó a caer hasta los 62,809 dólares para posteriormente rebotar con fuerza. Sin embargo, es fundamental entender que estas transferencias no siempre son ventas inmediatas en el mercado spot,
Datos recientes de CryptoQuant revelan que, muchas de estas operaciones corresponden a movimientos internos entre carteras o transferencias a entidades privadas. Por lo tanto, aunque el volumen asusta, la actividad de venta pública reportada por las grandes firmas mineras sigue siendo moderada.

Desempeño operativo y el impacto del clima en la minería
Con respecto a la producción, por lo menos ocho de las principales empresas mineras, entre ellas CleanSpark y Bitdeer, informaron una producción combinada de apenas 2,377 BTC en enero. Esta cifra subraya que las transferencias masivas de febrero superan con creces la producción mensual de las empresas cotizadas.
Además, el sector enfrentó importantes retos logísticos por las tormentas invernales en Estados Unidos, que forzaron el cierre temporal de operaciones. Esto causó que el hashrate de la red cayera un 40% a finales de enero, afectando la eficiencia de gigantes como Marathon Digital.
En resumen, mientras empresas como Cango venden activos para financiar su expansión hacia la inteligencia artificial, otras como Canaan prefieren fortalecer sus reservas. El mercado deberá vigilar si estas transferencias masivas se convierten finalmente en una liquidación real o si solo forman parte de una reestructuración estratégica de tesorería.




