Puntos clave de la Noticia
- Los ataques físicos contra inversores de criptomonedas se duplicaron en 2025, sumando más de 215 incidentes violentos registrados a nivel global.
- Organizaciones criminales utilizan tortura y secuestro para forzar el acceso a cuentas en plataformas como Coinbase y dispositivos Ledger.
- Las plataformas de intercambio advierten que sus seguros no cubren transferencias realizadas bajo coacción o violencia física.
Grave amenaza enfrenta el ecosistema de los activos digitales. Al respecto Bloomberg informó que, está seriamente comprometida la seguridad de las carteras y criptomonedas y es que una ola de invasiones domésticas se han dirigido a los pequeños inversores, jubilados y trabajadores y no a las grandes ballenas.
Desde el 2020 hasta ahora se han registrado 215 ataques físicos en todo el mundo, con más incidencia en los últimos años. Expertos en seguridad, como Jameson Lopp sugieren que la cifra real es considerablemente mayor, ya que muchas víctimas optan por el silencio ante el trauma sufrido.
Casos atroces en Florida y Texas revelan un patrón de violencia extrema, donde los criminales utilizan armas de fuego, tortura con herramientas calientes y secuestros para obtener las claves privadas de sus víctimas.

La vulnerabilidad de los inversores minoristas
Uno de los casos más impactantes involucró a una red liderada por Jarod Seemungal, quien coordinó asaltos para sustraer fondos de plataformas como Gemini y dispositivos físicos. En un incidente, los atacantes irrumpieron en una vivienda en Delray Beach, presionando armas contra los residentes para exigir acceso a sus laptops y teléfonos.
A pesar de los esfuerzos de las víctimas por mantener la seguridad de criptomonedas y carteras, la violencia física anula la mayoría de las protecciones técnicas.
Por su parte, exchanges como Coinbase aclaró que sus pólizas de seguro están diseñadas para brechas en los servidores, no para situaciones de extorsión personal. Aunque sus sistemas de inteligencia artificial pueden detener algunas transacciones irregulares, gran parte del capital suele perderse antes de que se activen las alertas.
Esta tendencia subraya la necesidad de que los usuarios mejoren la seguridad de criptomonedas y carteras mediante el uso de cuentas con multifirma (multisig), custodia compartida o simplemente manteniendo un perfil bajo sobre sus inversiones.
En resumen, mientras los responsables de estos crímenes reciben sentencias de hasta 47 años de prisión, el daño patrimonial y psicológico para los inversores minoristas sigue siendo una herida abierta en la industria.




