Puntos clave de la noticia:
- La Agencia Nacional de Policía de Corea redactó nuevas directrices para activos cripto incautados, incluidas privacy coins, wallets de software, direcciones y claves privadas.
- La policía busca designar un custodio privado en la primera mitad de 2026, después de tres licitaciones fallidas durante 2025.
- El impulso llega tras fallos de custodia, incluido un caso en que desaparecieron 320 BTC, luego fueron devueltos y finalmente vendidos para el tesoro nacional.
La policía surcoreana está tratando de poner orden en uno de los frentes más complejos de la evidencia digital, y el nuevo borrador deja claro que las autoridades ya consideran la custodia de criptoactivos incautados como un asunto crítico. La Agencia Nacional de Policía de Corea ha preparado directrices para gestionar activos digitales confiscados, incluidas monedas centradas en la privacidad, en un intento por estandarizar cómo se almacenan y administran este tipo de bienes. Según el planteamiento, el documento fija requisitos de cumplimiento para cada etapa del decomiso e incorpora procedimientos para software wallets, direcciones de billetera y claves privadas, reflejando hasta qué punto la evidencia criminal se ha desplazado desde almacenes físicos hacia infraestructura criptográfica.
La reforma de custodia nace de fallos previos
Detrás de este esfuerzo hay una creciente conciencia de que las incautaciones de cripto ya exigen estándares mucho más cercanos a la infraestructura financiera que al almacenamiento tradicional de evidencia. Un portavoz policial explicó que los investigadores de campo necesitan orientación sistemática y apoyo práctico a medida que cambian los paradigmas de investigación. La urgencia no es teórica. El impulso para redactar nuevas reglas llega después de casos en los que criptomonedas confiscadas se perdieron o fueron mal gestionadas mientras estaban bajo control estatal, lo que abrió dudas sobre si las agencias responsables realmente se habían adaptado a las exigencias técnicas de la custodia digital. Ese vacío operativo es precisamente lo que estas nuevas directrices buscan cerrar.

La policía también intenta resolver la carencia institucional que está detrás del problema, y por eso la elección de un custodio privado se ha vuelto una pieza central del plan. Las autoridades pretenden cerrar la selección de un proveedor externo durante la primera mitad de 2026, después de que tres procesos de licitación realizados en 2025 fracasaran porque los candidatos fueron considerados inadecuados. El presupuesto sigue siendo parte del desafío. Según los datos citados, la policía asignó solo 83 millones de wones, unos $55,600, para gestionar criptomonedas incautadas, a pesar de los riesgos operativos y de seguridad que implica ese trabajo. En cinco años, el valor total de las incautaciones policiales se estimó en 54.5 mil millones de wones.
El momento en que aparecen estas directrices también resulta revelador, porque los episodios recientes transformaron la custodia de cripto de un problema administrativo en un foco de descrédito institucional. El 23 de enero, funcionarios de la Fiscalía del Distrito de Gwangju descubrieron durante una inspección rutinaria que unos 320 BTC habían desaparecido de la custodia de los fiscales en una investigación de agosto de 2025. El 19 de febrero, la fiscalía informó que un hacker desconocido devolvió inesperadamente las monedas. Después, el 10 de marzo, las autoridades vendieron los activos recuperados y transfirieron 31.59 mil millones de wones, unos $21.5 millones, al tesoro nacional. Esa secuencia explica por qué la estandarización del almacenamiento cripto ya no parece opcional.





