Puntos claves de la noticia:
- JPMorgan observa señales tempranas de estabilización en el mercado cripto tras la venta de fin de año, citando la reducción de salidas de ETFs y un posicionamiento en derivados más calmado.
- Factores clave incluyen menor presión vendedora en ETFs de Bitcoin y Ether, y la decisión de MSCI de mantener acciones con exposición cripto en sus índices.
- El informe ve la caída como un ajuste de posicionamiento, no una crisis de liquidez, con una profundidad de mercado aún saludable.
JPMorgan sostiene que el retroceso de fin de año en cripto comienza a agotarse. El banco observa que los ETF de Bitcoin (BTC) y Ethereum (ETH) moderan las salidas en enero, mientras los datos de perpetuos y de futuros en CME muestran un reacomodo que ya no presiona al mercado con la misma intensidad. Los analistas liderados por Nikolaos Panigirtzoglou atribuyen la corrección a posicionamiento y no a un deterioro de liquidez.
Las tendencias de diciembre resultó clara: los fondos de BTC y ETH registraron reembolsos relevantes, en contraste con entradas récord hacia ETF de renta variable global. Ese viraje redujo exposición cripto y empujó a Bitcoin y a las altcoins a rangos más estrechos. En enero, los rastreos de flujos comienzan a cambiar el tono y apuntan a un entorno menos vendedor.
Indicadores de flujo y derivados apuntan a una base
El equipo de JPMorgan detecta alivio en perpetuos y en sus proxies de posición basados en CME. El sesgo vendedor que dominó el cuarto trimestre pierde tracción; las coberturas se reducen y el interés abierto deja de crecer en caídas. Para mesas institucionales, ese patrón sugiere toma de beneficios ya ejecutada y menor presión de venta forzada.
El informe también destaca la decisión de MSCI de no excluir de inmediato a las compañías con grandes tenencias de activos digitales de sus índices de febrero. La resolución quita un gatillo de ventas automáticas para acciones vinculadas a tesorerías en Bitcoin, como Strategy, y mitiga el riesgo de flujos pasivos adversos en el muy corto plazo.

En paralelo, el banco revisa sus métricas de amplitud de mercado sobre futuros de bitcoin en CME y los principales ETF de BTC. Esas series no muestran un encarecimiento anormal del impacto por unidad de volumen, señal de que los libros mantienen profundidad razonable. La lectura respalda la tesis de ajuste por posicionamiento más que por estrés funcional en la microestructura.
Para gestores y traders, la combinación de flujos estabilizados y derivados menos tensos cambia la gestión táctica. Vuelven los escalonamientos de compra, reaparecen las órdenes límite en soportes y se ajustan coberturas en función de base y funding. La prioridad pasa por medir el riesgo ligado a eventos y por monitorear el balance entre entradas a ETF y ventas spot de tesorerías.
Si los ETF recuperan entradas netas sostenidas y los perpetuos sostienen funding neutral a levemente positivo, el mercado puede defender el rango sin ceder a un tramo bajista adicional.





