Puntos clave de la noticia
- El CEO de Consensys afirma que las plataformas DeFi de primer nivel han alcanzado niveles de seguridad comparables a la banca tradicional.
- Lubin advierte que Bitcoin enfrenta un riesgo existencial debido al avance de la computación cuántica y la inteligencia artificial.
- Según el directivo, el año 2026 marcará un punto de inflexión definitivo para la adopción masiva de las finanzas descentralizadas.
En el marco del Consensus Hong Kong 2026, el cofundador de Ethereum, Joe Lubin, analizó la relación entre la seguridad DeFi y Bitcoin, señalando que actualmente las finanzas descentralizadas son tan seguras como el sistema financiero tradicional.
El directivo argumentó que, mientras los bancos centrales del mundo devalúan las monedas, los protocolos de DeFi «blue chip» representan una opción robusta. De hecho, recordó eventos históricos, entre ellos la crisis financiera global, para ilustrar la vulnerabilidad de la forma tradicional de ahorrar frente a la inflación.
En este contexto, Lubin prevé que en el transcurso del 2026 la sociedad experimentará un avance tecnológico histórico para este sector. Por lo tanto, considera que la percepción del riesgo está cambiando rápidamente a favor de los ecosistemas basados en blockchain.

Amenaza cuántica y el futuro de la red Bitcoin
Sin embargo, la visión de Lubin fue mucho más crítica respecto a la red Bitcoin, mencionando el fenómeno del «Día Q» como una amenaza real. Se refirió al momento en que la computación cuántica sea capaz de desafiar los métodos de cifrado actuales.
Lubin considera que este posible escenario aún está lejano, pero recalcó que la IA acelera drásticamente el progreso científico. Por lo tanto, advirtió que la cripto pionera podría enfrentar un problema existencial si no se adapta a estos nuevos paradigmas.
Por el contrario, afirmó que Ethereum se encuentra en una posición excelente para resistir este tipo de desafíos tecnológicos inminentes. Según sus palabras, mientras gran parte del mundo digital vivirá una situación similar al «Efecto 2000», la red de contratos inteligentes estará preparada para prosperar.
En resumen, Lubin concluyó que la convergencia entre IA y Web3 será el motor que impulse la próxima era de la economía global. Así, reafirmó su compromiso con la transparencia y la resiliencia de los sistemas descentralizados frente a las debilidades de la banca tradicional.




