Puntos clave de la Noticia
- El hashrate de Bitcoin cayó cerca de 15% desde su máximo de octubre, lo que señala una presión creciente sobre los mineros con mayores costos y una menor participación en la red.
- La dificultad de minería caerá otro 4% el 22 de enero, marcando el séptimo ajuste negativo en los últimos ocho períodos.
- Analistas remarcan que la capitulación minera prolongada ha precedido históricamente un reequilibrio de la red, mejorando las condiciones para los operadores más eficientes y reduciendo la presión vendedora a largo plazo.
El hashrate de Bitcoin, una medida clave de la seguridad de la red y de la actividad minera, ha retrocedido aproximadamente 15% desde su pico de octubre mientras la capitulación minera se extiende hacia casi 60 días. La contracción refleja márgenes cada vez más ajustados por costos energéticos y competencia creciente, lo que empuja a los mineros menos eficientes a apagar equipos.
La Caída Del Bitcoin Hashrate Refleja Capitulation Minera
El hashrate representa el poder computacional total dedicado a validar transacciones y asegurar la blockchain. Datos recientes muestran que el hashrate promedio cayó desde alrededor de 1.1 zettahashes por segundo en octubre hasta cerca de 977 exahashes por segundo, lo que indica que algunos mineros están saliendo o apagando temporalmente sus operaciones a medida que la rentabilidad se deteriora.
Las métricas on-chain respaldan esta lectura. El indicador Hash Ribbon, que compara tendencias de hashrate de corto y largo plazo, entró en zona de capitulación a fines de noviembre, poco después de que bitcoin cotizara cerca de $80,000. Históricamente, esta señal aparece cuando los mineros venden parte de sus reservas de bitcoin para financiar operaciones, generando presión vendedora de corto plazo sin alterar la demanda estructural.
Los Ajustes De Dificultad Refuerzan La Estabilidad De La Red
La dificultad de minería de Bitcoin se ajusta automáticamente para mantener la producción de bloques cerca de diez minutos. Está prevista una nueva caída de 4% el 22 de enero, llevando la dificultad a alrededor de 139 trillones y marcando el séptimo ajuste a la baja en ocho períodos.
Si bien los recortes reiterados reflejan estrés entre los mineros, también reducen las barreras para los participantes restantes. Una menor dificultad mejora la eficiencia de quienes cuentan con energía más barata y equipamiento moderno. Ciclos anteriores muestran que estas fases suelen derivar en una estabilización del hashrate una vez que salen los actores más débiles, reforzando el modelo de seguridad de largo plazo.

Cambios Estratégicos Aumentan La Presión Vendedora De Corto Plazo
Algunos mineros también están sumando presión de oferta al redirigir capital hacia inteligencia artificial y computación de alto rendimiento. Empresas públicas como Riot Platforms han vendido bitcoin para financiar infraestructura vinculada a estos sectores.
Este movimiento refleja diversificación más que una pérdida de confianza en Bitcoin. A medida que los mineros menos competitivos abandonan el mercado, la red se consolida en torno a operadores más sólidos y con horizontes de inversión más largos.


