Puntos claves de la noticia:
- Direcciones activas diarias de Ethereum cayeron 45% de 1.33 millones a 746,062.
- El precio subió 6.62% hasta $2.078 pese a la fuerte caída de actividad.
- El interés abierto aumentó 8.8% mientras traders sumaban posiciones largas apalancadas.
Ethereum perdió casi la mitad de sus direcciones activas diarias en menos de cuatro semanas. El 7 de febrero, la red registró 1,329,193 direcciones activas en un solo día. Para el 3 de marzo, esa cifra cayó a 746,062 — una caída del 45% que señala un retroceso pronunciado en la participación dentro de la cadena, según datos recuperados de Etherscan.
El pico de febrero quedó peligrosamente cerca del récord histórico de Ethereum: 1,420,187 direcciones activas, una marca que la red alcanzó el 9 de diciembre de 2022. La proximidad entre ambos números hizo que el colapso posterior resultara aún más evidente.
Cuando una red se acerca a su techo histórico y luego entrega casi la mitad de su actividad en cuestión de semanas, la distancia entre percepción y realidad se vuelve difícil de ignorar.

El precio de Ethereum soportó presión vendedora sostenida durante la mayor parte del primer trimestre de 2026, y los precios bajos comprimen históricamente la actividad dentro de la cadena.
Menos personas realizan transacciones cuando la confianza se debilita. Menos desarrolladores despliegan contratos cuando el capital permanece al margen. El conteo de direcciones refleja todo eso simultáneamente, lo que lo convierte en uno de los indicadores más claros de demanda real en la red, por encima del ruido especulativo.
Lo que los datos plantean, en términos prácticos, es una pregunta sobre si la caída en actividad representa una reacción temporal a las condiciones de precio o una pérdida más profunda de compromiso de los usuarios con la red. Ambos escenarios tienen implicaciones distintas para el rumbo que Ethereum tome a partir de aquí.
Una Subida del 6% y Mayor Confianza Entre Traders Complican el Panorama Bajista
El 3 de marzo terminó con un contrapunto a los datos de direcciones. Ethereum subió un 6.62% en 24 horas para cotizar a $2,078, recuperando terreno al mismo tiempo que Bitcoin cruzó de nuevo por encima de los $70,000. El capital rotó hacia activos digitales de gran capitalización en toda la línea, empujando la capitalización total del mercado de criptomonedas un 4.8% hasta los $2.42 billones.
El interés abierto en contratos perpetuos subió un 8.8% en el mismo período, y las tasas de financiamiento saltaron un 21%. Ambas lecturas apuntan a traders añadiendo posiciones largas con apalancamiento y creciente convicción — no una compra cautelosa en la caída, sino un reposicionamiento agresivo hacia exposición alcista.
La acción del precio luce impulsada por momentum más que por fundamentos, lo que significa que refleja sentimiento de mercado antes que cualquier cambio estructural en la salud de Ethereum dentro de la cadena. Aun así, el momentum importa en el corto plazo, y los números sugieren que los compradores absorbieron la debilidad reciente en lugar de abandonar el activo por completo.
Los traders observan ahora dos niveles de precio con atención particular. Ethereum enfrenta resistencia cerca de los $2,150, una zona donde los vendedores contuvieron intentos de recuperación anteriores.

Una ruptura limpia por encima de ese nivel abre un camino hacia los $2,300 como siguiente área de interés lógica. En la dirección contraria, una caída por debajo de los $2,000 expondría nuevamente la región de los $1,900 y pondría en riesgo toda la estructura de recuperación actual.
Inversores y traders tratan los $71,500 como referencia de consolidación para BTC — mantenerse por encima de ese nivel reforzaría la confianza en el mercado más amplio, mientras que una falla ahí podría sacar capital de los activos de gran capitalización y arrastrar a Ethereum consigo.
La tensión entre un conteo de direcciones en caída y un precio en recuperación define dónde se encuentra Ethereum ahora mismo. Una métrica describe una red que pierde usuarios. La otra describe a traders apostando por un rebote.
Ambas pueden ser precisas al mismo tiempo, y cuál resulte más predictiva durante las próximas semanas dependerá de si la recuperación de precio atrae nueva actividad dentro de la cadena o se desvanece antes de merecerla.





