Puntos claves de la noticia:
- XRP mantiene un rango estrecho cerca de $2,27, respaldado por entradas a ETFs institucionales y una escasez de oferta; saldos en exchanges en mínimos de 7 años.
- El XRP Ledger es una de las redes de activos reales (RWA) de más rápido crecimiento, señalando adopción.
- A pesar de métricas positivas en cadena, el precio está limitado por clusters de liquidación en derivados entre $2,50–$3,20.
XRP encara una nueva fase impulsada por demanda institucional, mientras el precio mantiene un tono contenido cerca de $2.266 al 5 de enero de 2025. Fondos cotizados en bolsa (ETF) absorben oferta de forma sostenida y la actividad en XRPL crece, pero el mercado al contado aún no replica ese avance.
Los flujos hacia ETF de XRP superan $1.000 millones desde el lanzamiento y reducen oferta disponible en los intercambios. Saldos en casas centralizadas caen hasta 1.6 mil millones de tokens, frente a 3.76 mil millones en octubre de 2025.
Gestores describen compras programadas y rebalanceos que drenan liquidez vendedora inmediata. La lectura es clara: más tokens inmovilizados y menos fichas para presionar la cotización en tramos cortos.
ETF y adopción en XRPL: menos incertidumbre, más uso
En paralelo, XRPL registra en 30 días el mayor crecimiento en activos del mundo real (RWA) entre redes de propósito general, con un avance de casi 18%, solo por detrás de Canton. En el mismo periodo, Ethereum, Solana y Avalanche quedan por detrás en expansión relativa.
Desarrolladores integran pagos tokenizados y registros de valor, mientras emisores prueban pasarelas de liquidación con trazabilidad. En ciclos previos, un aumento así precede re-precios, aunque la ventana temporal depende del apetito por riesgo y del costo del dinero.
Mesas detectan liquidez densa por arriba de $2.50–$3.20, zona cargada de liquidaciones no reclamadas tras avances fallidos. Ese “techo de órdenes” actúa como resistencia dinámica y limita impulsos pese a la contracción del flotante.

Al mismo tiempo, XRP permanece en rango entre $1.73 (soporte) y $2.32 (resistencia) desde mediados de noviembre. Indicadores acompañan la lateralidad: RSI ronda neutro y MACD ofrece señales mixtas, sin sesgo direccional firme.
Gestores de riesgo ajustan tácticas. Carteras direccionales privilegian entradas sobre $2.32 con confirmación de volumen y financiamiento equilibrado; perfiles tácticos atienden reacumulación cercana a $1.73–$1.90 si el libro mantiene profundidad compradora. La lectura de balances en exchanges, open interest y curvas de funding orienta la toma de posición más que los titulares de corto plazo.
En microestructura, el flujo resalta compras escalonadas por parte de vehículos pasivos y ventas de cobertura en picos de volatilidad. Creadores de mercado mantienen spreads contenidos y protegen inventario cerca de nodos de alto interés, lo que favorece rangos bien definidos.
Mientras los ETF acumulan y XRPL suma casos de uso, el spot requiere ruptura limpia para validar cambio de régimen.
Claves para el tramo inmediato: oferta en exchanges en mínimos de siete años, flujos a ETF en racha, XRPL con 18% de expansión en RWA, y un techo técnico en $2.32 que decide el siguiente paso. Si el mercado confirma cierres por encima de ese nivel con volumen creciente, la atención migrará a $2.50–$3.20 y a la capacidad de absorber órdenes de salida.
Si la presión domina en rebotes, $1.73 retoma su rol de referencia. Entre ambos polos, el pulso del mercado late en la interacción entre absorción estructural y fricción de derivados.





