Puntos clave de la noticia
- El token XMR registró un rebote del 5% tras una brusca reversión que eliminó a los compradores que entraron en la ruptura inicial.
- Los datos de derivados sugieren que la caída fue impulsada por liquidaciones forzadas de posiciones apalancadas y no por ventas masivas.
- La estructura técnica se mantiene en un punto crítico de decisión, con niveles de soporte y resistencia claramente definidos.
Este miércoles el mercado cripto fue testigo de una extrema volatilidad, destacando que el precio de Monero rebotara luego de invalidar un movimiento alcista previo. En particular, esta acción del precio generó dudas entre los operadores sobre la sostenibilidad de la tendencia actual.
Inicialmente, el activo superó la resistencia de un canal paralelo ascendente, lo que proyectaba ambiciosos objetivos cercanos a los 400 dólares. Pero, la falta de volumen de compra sostenido provocó un regreso veloz al interior del patrón técnico.
Este comportamiento encaja con un barrido de liquidez clásico, donde las posiciones largas con alto apalancamiento fueron expulsadas del mercado. Actualmente, el precio de Monero batalla para alcanzar el equilibrio mientras los inversores evalúan la fuerza de la demanda.

Niveles técnicos y posicionamiento del mercado XMR
El descenso empujó a XMR hacia la zona de demanda situada entre los 340 y 350 dólares, donde se observa una absorción de las ventas. Por lo tanto, mientras se mantenga sobre la línea de tendencia mayor, la estructura alcista no está invalidada.
Los mapas de liquidación muestran que el movimiento fue orquestado por el cierre forzoso de contratos, disminuyendo el riesgo de una ola más grande. Por ahora, el flujo de activos en los exchanges se mantiene neutral, sin señales de una distribución a gran escala.
Para confirmar una recuperación, el precio debe reclamar de forma decidida el nivel de los 365 dólares con un aumento significativo del volumen. Si los alcistas logran convertir este rebote en un mínimo más alto, el impulso podría dirigirse nuevamente hacia los 390 dólares.
En resumen, la evidencia actual sugiere que estamos ante un evento de liquidez y no ante una ruptura estructural profunda. Sin embargo, un cierre sostenido por debajo de los 340 dólares expondría niveles de soporte históricos mucho más bajos.




