Puntos claves de la noticia:
- El MVRV de Bitcoin cayó a -26.6%, su nivel más bajo desde FTX.
- La mayoría de tenedores tienen pérdidas no realizadas por el precio actual.
- Aparecen señales tempranas de estabilización con ETF y tasas negativas.
El ratio MVRV de Bitcoin —el indicador que compara el valor actual del mercado con el precio al que los inversores compraron sus monedas históricamente— descendió a -26.6%, un nivel que el mercado no registraba desde la semana posterior al colapso de FTX en noviembre de 2022.
La firma de análisis Santiment confirmó la lectura, y con ella resurgió una de las métricas on-chain más respetadas por los inversores de largo plazo como señal de posible infravaloración estructural.
El MVRV funciona como un termómetro del estado financiero colectivo de los tenedores de bitcoin. Cuando el ratio cae por debajo de cero, indica que el precio de mercado se ubica por debajo del costo promedio de adquisición de los inversores activos en el último año.

En otras palabras, la mayoría de los participantes del mercado acumula pérdidas no realizadas. Históricamente, esas zonas de dolor extremo han precedido a recuperaciones de precio considerables. Tras el suelo de finales de 2022, bitcoin subió 67% en los tres meses siguientes.

El precio actual refleja esa tensión. Durante más de un mes, Bitcoin operó en un rango estrecho entre $63,000 y $72,500, sin lograr una ruptura decisiva en ninguna dirección. Los analistas identifican dos niveles de referencia clave: el Precio Realizado en $54,400, que actúa como soporte estructural, y la Media de Mercado Real en $78,400, que representa la resistencia inmediata más relevante.
Señales de estabilización en medio de la consolidación
A pesar del contexto bajista que implica un MVRV tan negativo, Glassnode identificó señales tempranas de estabilización en el mercado. Las entradas netas en los ETF de Bitcoin al contado en Estados Unidos volvieron a terreno positivo, y la demanda spot mostró una recuperación gradual. Además, las tasas de financiación de los contratos perpetuos se tornaron negativas, una condición que históricamente precede a movimientos alcistas al reducir el exceso de apalancamiento largo en el mercado.
Sin embargo, el contexto macro complica una lectura puramente técnica. Las tensiones geopolíticas en curso, la incertidumbre sobre la política de tasas de la Reserva Federal y el debate sobre la agresiva acumulación de bitcoin por parte de corporaciones como Strategy —antes conocida como MicroStrategy— añaden variables que en 2022 no existían con la misma intensidad.

El consenso entre analistas apunta a un período de consolidación prolongado antes de cualquier movimiento direccional de magnitud. El mercado absorbe las entradas institucionales, digiere las incertidumbres macroeconómicas y acumula condiciones para una eventual recuperación.
El MVRV en -26.6% no garantiza un rally inmediato, pero sí confirma que la presión vendedora y el desapalancamiento forzado se acercan a su límite. Cuando ese proceso termina, el mercado suele moverse con fuerza.




