Puntos clave de la noticia:
- Japón avanza hacia la legalización de los ETF de criptomonedas, según anunció recientemente la ministra de Finanzas Satsuki Katayama.
- La Cámara de Representantes japonesa aprobó trasladar la supervisión cripto al FIEA, equiparando estos activos a las acciones y bonos tradicionales.
- SBI Holdings propuso un ETF dual de Bitcoin y XRP con una meta de ¥5 billones (~$32.000 millones) en activos bajo gestión en tres años.
El gobierno de Japón anunció que se encuentra en camino de legalizar los ETF de criptomonedas dentro del país. La ministra de Finanzas, Satsuki Katayama, realizó el anuncio durante el seminario «Open QUICK 2026«, organizado por el servicio de información financiera QUICK.
La funcionaria señaló que la iniciativa responde directamente al éxito que estos productos han tenido en mercados internacionales, y que los primeros productos podrían debutar en bolsa probablemente el año próximo.

Un Marco Legal que Cambia Toda la Estructura del Mercado
El sustento regulatorio ha sido crucial. La Cámara de Representantes japonesa aprobó recientemente una revisión legislativa que traslada la supervisión de las criptomonedas spot desde la Ley de Servicios de Pago (PSA) hacia la Ley de Instrumentos Financieros y Bolsas (FIEA). Con este cambio , se eleva a los activos cripto a la categoría de «productos financieros» plenamente regulados, lo que implica que recibirán el mismo tratamiento legal que las acciones y los bonos tradicionales. Se trata de una transformación estructural en el enfoque que el país tiene hacia los activos digitales, lo que formalmente abrirá las puertas a la creación de nuevos vehículos de inversión regulados.
SBI Holdings en Carrera por el Primer ETF
A su vez, el gigante financiero SBI Holdings tomó la delantera. En mayo, la compañía presentó ante los reguladores planes para lanzar un ETF dual que combina exposición a Bitcoin y XRP en un único producto. Además, SBI propuso un fideicomiso híbrido que asigna el 51% a ETF basados en oro y el 49% a ETF de activos cripto, diseñado para atraer tanto a inversores institucionales conservadores como a inversores minoristas.
La meta que se fijó SBI es considerablemente ambiciosa: la firma apunta a capturar aproximadamente ¥5 billones —unos $32.000 millones— en activos bajo gestión dentro de los tres años posteriores a su lanzamiento.
La compañía busca asegurarse una sólida ventaja haciendo el primer movimiento antes que los otros grandes grupos financieros japoneses, como Nomura y Rakuten Securities, que también podrían ingresar al mercado. SBI, que mantiene además una de las relaciones institucionales más prolongadas con Ripple —la empresa detrás de XRP—, podría ser el actor más activo en la nueva etapa del mercado cripto japonés.




