Puntos clave de la noticia:
- Santiment dijo que XRP volvió a “miedo extremo” tras caer 19% desde el máximo del 5 de enero, aunque cotizaba cerca de $1,95.
- XRP bajó de $2,4 el 5 de enero a $1,88 el 21 de enero; Santiment afirmó que el pesimismo excesivo suele preceder ganancias.
- Los ETFs de XRP tuvieron entrada de $7,16 millones; los de BTC salieron $708,71 millones y ETH registró $286,95 millones en salidas.
XRP registró una ola de presión vendedora mientras el mercado cripto reaccionaba a amenazas arancelarias del presidente de EE. UU., Donald Trump, hacia la Unión Europea. Santiment indicó que los datos sociales devolvieron al token a la zona de “miedo extremo”, en línea con el sentimiento observado el 2 de enero. La fotografía es paradójica: sube el ruido bajista minorista, pero el precio y la actividad sugieren una estabilización. El reporte citó una caída de 19% desde el máximo del 5 de enero y ubicó a XRP cerca de $1,95, con un alza de 2% en 24 horas y volumen 22% mayor hasta $4.300 millones. Esa divergencia marcó el tono.
👍 According to our social data, XRP has fallen into 'Extreme Fear' territory. Small retail traders have become pessimistic toward the #5 market cap cryptocurrency after a -19% drop since the high back on January 5th. Historically, this high level of bearish commentary leads to… pic.twitter.com/T0ARoRNDWw
— Santiment (@santimentfeed) January 22, 2026
Señales de miedo, flujos institucionales y un catalizador empresarial
La lectura de miedo no fue solo un indicador abstracto. XRP cayó desde un máximo local de $2,4 el 5 de enero hasta $1,88 el 21 de enero, retroceso que el reporte vinculó con ventas sostenidas. El punto de Santiment es que la capitulación del “crowd” suele coincidir con el momento en que el momentum empieza a girar. La nota sostuvo que un patrón similar se vio a inicios de mes: tras un pico de pesimismo minorista el 2 de enero, XRP recuperó tracción alcista. Bajo esa lógica, el “miedo extremo” funciona como señal contraria, porque el exceso de comentarios bajistas ha precedido repuntes relevantes en el pasado. Ahí se apoya el argumento.

Mientras el sentimiento se deterioraba, los flujos mostraban otro cuadro. Los ETFs spot de XRP en EE. UU. registraron entradas netas de $7,16 millones el 21 de enero, elevando las entradas netas acumuladas a $1.390 millones. También dijo que estos productos solo han tenido dos días de salidas, el 7 y el 20 de enero. El contraste es que los vehículos ligados a XRP captaban capital mientras los productos de BTC y ETH veían rescates significativos. Ese mismo día, los ETFs spot de Bitcoin tuvieron salidas netas de $708,71 millones y los de Ethereum registraron $286,95 millones en salidas netas. La rotación fue visible.
El sesgo institucional también se reforzó con una alianza corporativa. Según el reporte, Ripple, la empresa detrás de XRP, firmó una asociación estratégica con DXC Technology para integrar tecnología blockchain en sistemas bancarios. La tecnología de Ripple se incorporará directamente en la plataforma Hogan de DXC, que el reporte indicó que respalda más de $5 billones en depósitos y 300 millones de cuentas a nivel global. La implicación estratégica es que la integración empresarial puede validar el stack incluso cuando el sentimiento del token está bajo estrés. Para asignadores, esa combinación de miedo social y tracción institucional puede leerse como un setup positivo.




