Puntos claves de la noticia:
- En 2014, CZ vendió su piso en Shanghai por 900.000 dólares para comprar Bitcoin durante la caída del mercado.
- Adquirió Bitcoin a un precio promedio de 600 dólares, por debajo del pico anterior.
- Zhao amplió sus tenencias mientras los precios caían, mostrando convicción a largo plazo en criptomonedas.
Changpeng Zhao, el fundador de Binance, arriesgó su patrimonio personal en 2014 cuando decidió vender su apartamento en Shanghai por 900.000 dólares para comprar Bitcoin durante una de las caídas más pronunciadas del mercado.
La decisión ocurrió en un momento de alta incertidumbre. Zhao no tenía un empleo estable cuando liquidó su único inmueble para entrar al mercado de criptomonedas. En una entrevista reciente, el ejecutivo reveló los detalles de esa operación que muchos consideraron una locura en su momento y que después se convertiría en una de las anécdotas fundacionales del ecosistema cripto.
Zhao conoció Bitcoin en 2013. Pasó seis meses estudiando el white paper y conversando con los primeros entusiastas de la comunidad. Durante ese período de formación, el precio pasó de 70 dólares a superar los 1.000 dólares a finales de 2013. Cuando se sintió listo para invertir, el mercado ya había tocado techo y comenzaba a desplomarse.
El perfil de un constructor nato
Antes de convertirse en el rostro visible del exchange más grande del mundo, Zhao construyó una carrera sólida en tecnología financiera. Nacido en Jiangsu, China, en 1977, su familia emigró a Vancouver cuando él era adolescente tras el exilio de su padre, un profesor universitario etiquetado como «intelectual proburgués».
En Canadá trabajó en McDonald’s y en estaciones de servicio para ayudar con los gastos familiares antes de estudiar Ciencias de la Computación en la Universidad McGill. Esa formación técnica le abrió las puertas en la Bolsa de Tokio, donde desarrolló sistemas de emparejamiento de órdenes, y más tarde en Bloomberg Tradebook, construyendo plataformas para futuros.
En 2005, Zhao se mudó a Shanghai y fundó Fusion Systems, una empresa que creaba sistemas de trading de alta frecuencia para brokers. Esa experiencia resultaría crucial años después.
La entrada al mundo cripto ocurrió en 2013. Primero se unió a Blockchain.info (hoy Blockchain.com) como el tercer miembro del equipo, trabajando junto a los pioneros Roger Ver y Ben Reeves. Después aceptó el puesto de director de tecnología en OKCoin, donde estuvo menos de un año.
Comprar cuando otros vendían
Cuando 2014 comenzó, Bitcoin caía hacia los 400 dólares. Zhao no interpretó el desplome como una advertencia, sino como una oportunidad de entrada estratégica. Decidió vender su piso en Shanghai y destinar todo el capital a Bitcoin. Su precio de compra promedio se situó cerca de los 600 dólares, muy por debajo del pico de 1.000 alcanzado meses antes.
Cuando el mercado siguió cayendo después de sus compras iniciales, amplió su posición en lugar de retirarse. Esa conducta reflejaba convicción a largo plazo, no una estrategia de trading oportunista. En paralelo, ya había tomado la decisión de dejar su trabajo para dedicarse por completo al sector de las criptomonedas.

El contexto histórico ayuda a dimensionar el riesgo. En 2014, Bitcoin venía de un ciclo alcista impulsado por el primer halving en 2012, que llevó el precio desde cerca de cero hasta los 1.000 dólares a finales de 2013.
La corrección posterior fue brutal: el activo perdió más del 60% de su valor, llegando a tocar los 300 dólares. Los titulares hablaban de la muerte de Bitcoin mientras proyectos pequeños desaparecían.
Durante ese invierno cripto, Zhao mantuvo la calma. Había estudiado el activo durante meses y confiaba en su tesis de inversión: consideraba Bitcoin una de las innovaciones tecnológicas más importantes de su generación, comparable al internet temprano. En su análisis, el riesgo a la baja era limitado frente al potencial alcista a largo plazo.
El camino hacia Binance
Después de invertir, Zhao se unió a Blockchain.info y más tarde ocupó roles en otros exchanges, acumulando experiencia en infraestructura de trading y mercados de activos digitales . Esos años de formación le permitieron identificar carencias en las plataformas existentes y visualizar lo que después construiría.
El conocimiento acumulado explotó en 2017. En julio de ese año, Zhao fundó Binance y lanzó una oferta inicial de moneda que recaudó 15 millones de dólares. La plataforma creció a velocidad sorprendente: en menos de 180 días se convirtió en el exchange más grande del mundo por volumen de operaciones.

El éxito no fue casualidad. Binance ofrecía comisiones bajas, ejecución rápida y una experiencia de usuario fluida. Además, listaba nuevas criptomonedas con agilidad, atrayendo a una base de usuarios que buscaba acceso a proyectos emergentes. Para principios de 2019, el volumen diario de operaciones alcanzaba los 500 millones de dólares.
La apuesta personal de Zhao en 2014 rindió frutos de forma extraordinaria. Su participación mayoritaria en Binance y sus tenencias de BNB, el token nativo del exchange, lo colocaron entre las personas más ricas del mundo.
En 2021, su patrimonio neto llegó a superar los 90.000 millones de dólares. Aunque las fluctuaciones del mercado y los problemas legales posteriores redujeron esa cifra, Forbes estimaba su fortuna en 78.800 millones de dólares a inicios de 2026.
Lecciones de una decisión radical
La historia de Zhao ilustra el perfil de riesgo que asumieron los primeros en adoptar Bitcoin. Vender el único piso, invertir todo el capital y hacerlo durante una caída del mercado refleja una tolerancia al riesgo poco común, incluso entre los inversores más experimentados.
Por supuesto, la trayectoria de Zhao también incluye capítulos complejos. En noviembre de 2023, se declaró culpable de violar leyes contra el lavado de dinero, pagó una multa personal de 50 millones de dólares y cumplió cuatro meses de prisión. Renunció a su cargo como CEO de Binance como parte del acuerdo con las autoridades estadounidenses.
En octubre de 2025, el presidente Donald Trump lo indultó. Zhao mantiene una participación estimada del 90% en Binance y continúa siendo una voz influyente en la industria.
La anécdota del piso vendido en Shanghai para comprar Bitcoin a 600 dólares permanece como un símbolo dentro del ecosistema. No porque todos deban imitar esa jugada, sino porque representa un momento de convicción absoluta en una tecnología naciente.
Zhao no compró buscando una ganancia rápida: compró porque creía que Bitcoin transformaría el sistema financiero global. El tiempo, con altibajos, terminó dándole la razón.




