Puntos clave de la noticia:
- Los fiscales de EE.UU. acusaron a 10 extranjeros vinculados con Gotbit, Vortex, Antier y Contrarian, mientras tres ejecutivos extraditados comparecieron en Oakland.
- La acusación sostiene que utilizaron wash trading, órdenes cruzadas y operaciones pactadas para inflar precios, liquidez e interés inversor en varios tokens.
- El caso amplía una operación del FBI revelada en octubre de 2024, con más de $1 millón incautado y sanciones previas que superaron los $23 millones.
Los fiscales de Estados Unidos han llevado a los tribunales un amplio caso de manipulación de mercado en criptomonedas, sumando a diez ciudadanos extranjeros a una red judicial que ya alcanza a varias firmas y distintas jurisdicciones. Tres ejecutivos extraditados desde Singapur comparecieron el lunes ante la jueza federal Araceli Martínez-Olguín en Oakland, mientras que otros dos acusados ya se declararon culpables y recibieron sentencia. Una investigación de wash trading de gran escala entra ahora en una fase mucho más visible, transformando lo que comenzó como una ofensiva encubierta en una prueba judicial sobre hasta dónde puede llegar Washington para perseguir presuntas manipulaciones en los mercados digitales más allá de sus fronteras.
Cómo se amplió la ofensiva
En el centro del caso aparecen cuatro firmas de market making: Gotbit, Vortex, Antier y Contrarian. Los fiscales sostienen que los acusados trabajaron para inflar de forma artificial los volúmenes de negociación y los precios de ciertos tokens mediante wash trading, órdenes cruzadas y otras transacciones pactadas de antemano para hacer que esos activos parecieran más líquidos y populares de lo que realmente eran. La acusación central del gobierno es directa: se utilizó actividad falsa para fabricar demanda de mercado, creando la apariencia de interés orgánico por parte de los inversionistas antes de que, presuntamente, algunos insiders vendieran en condiciones infladas que dejaban a compradores externos expuestos a precios distorsionados.

La actual fase judicial se apoya en una ofensiva más larga que se remonta a una operación encubierta del FBI revelada en octubre de 2024. Esa operación utilizó tokens creados por la propia agencia para identificar supuestos servicios de manipulación de mercado y ya había derivado en cargos contra 18 personas y entidades. Lo que al principio parecía una trampa puntual se ha convertido en una campaña de varios años, con fiscales conectando casos presentados en marzo de 2025, agosto de 2025 y septiembre de 2025 alrededor de conductas que, supuestamente, se remontan a 2018 y tocan varias áreas del negocio global de market making.
Las acciones más recientes también muestran hasta dónde pretende llevar Estados Unidos su jurisdicción cuando los inversionistas y plataformas estadounidenses resultan afectados. Los fiscales afirman que los esquemas causaron pérdidas en Estados Unidos y otros países, y las autoridades ya han incautado más de $1 millón en criptomonedas. Casos relacionados ya habían producido declaraciones de culpabilidad y sanciones económicas, incluido un acuerdo del fundador de Gotbit, Aleksei Andriunin, que contempló la entrega de unos $23 millones en criptoactivos. El mensaje de esta ofensiva judicial es inequívoco, porque la manipulación en cripto está dejando de verse como una zona gris regulatoria y empieza a tratarse como fraude financiero transfronterizo.



